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Alan Breinbauer Krebs, alumno de Psicología: Relato de una Experiencia Maravillosa

Alan Breinbauer Krebs acaba de regresar de la Universidad Autónoma de Barcelona donde permaneció seis meses gracias a una beca otorgada por el Banco Santander en coordinación con Universia por méritos  académicos y personales.
Volvió el 26 de julio y retomó sus estudios en la UGM. Está cursando el quinto año de Psicología y  realizando la práctica en el hospital psiquiátrico de la Universidad de Chile.

“Irse de intercambio es muchísimo más que viajar, conocer y estudiar, es una oportunidad de vida de incalculable valor, es una oportunidad que permite crecer y ver aspectos de uno mismo que se ponen en juego en esta experiencia. Implica practicar y acercarse a la independencia, arreglárselas por uno mismo en situaciones que uno jamás se imaginó, enfrentar dificultades apasionantes y a veces muy difíciles de llevar, pero que dejan los aprendizajes y experiencias más exquisitas”.  .

Ha vuelto eufórico y feliz. Presentamos aquí su testimonio.

“La aventura comenzó el 21 de enero de 2007, día en que emprendí rumbo al viejo continente. En vista que las clases comenzaban recién el 19 de febrero en Barcelona,  aproveché esas semanas para recorrer por Europa. Aquí el viaje fue una maravilla, ya que pude visitar las principales capitales europeas de occidente.
El recorrido comenzó en Paris, donde tuve la suerte de coincidir con una amiga de universidad, Josefina Hevia, con quien de hecho organizaba los ciclos de cine para la UGM por un tiempo. Luego continúe por Zúrich, Viena, Praga, Berlín, donde pude visitar a dos ex compañeros de colegio que viven allá y no veía hace cerca de cuatro años, después pasé por Ámsterdam, Brujas, Londres, para culminar este apasionante viaje en Paris una vez más.
Es imposible intentar describir la cantidad de experiencias y emociones vivenciadas en este primer acercamiento a Europa, además de la cantidad de gente que conocí… porque desde el principio el encuentro con esa realidad fue imponente, hermoso, un excelente augurio para lo que vendría mas adelante.

Una vez en Barcelona fui a mi hogar por los próximos meses, la Villa Universitaria, una residencia para estudiantes de todo el mundo. En total eran cerca de dos mil alumnos de los cuales la mitad eran “Erasmus” nombre con que se designa a los estudiantes que participan de algún plan de intercambio. De hecho en mi piso vivía con dos españoles y un italiano, con quiénes hice amistad. Afortunadamente me tocó convivir con personas increíbles, con las que me entendí de maravillas y pude funcionar de buenísima forma. Ellas fueron un factor importante en toda esta experiencia.

Aparte de esto, el hecho de vivir en comunidad con universitarios de Inglaterra, México, Colombia, China, Irlanda, Francia, Estados Unidos etc.… conlleva inevitablemente a que uno termine interactuando y compartiendo las historias y realidades más inimaginables que existan. Las fiestas en los diversos pisos, los partidos de futbol, juntarse a comer o juntarse a ver “la liga” y evidentemente salir de fiesta por Barcelona son experiencias exquisitas y sorprendentes, recuerdos que guardo con mucho aprecio.

La Universidad misma es otro cuento digno de contar. Era inmensa, con una infraestructura que permitía desplazarse en auto dentro de ella, con Facultades y bibliotecas dotadas con todos los recursos inimaginables, desde los últimos libros y “papers” publicados y traducidos al español hasta una basta colección de partituras de música y películas al alcance de la mano. Tenía farmacias, cine, gimnasio, tiendas de ropa, ópticas, supermercado, Bancos.  Además de todo esto,  un ambiente universitario sin igual, una cantidad de actividades impresionantes, constantes reuniones, manifestaciones, cursos,   fiestas y amplias aéreas verdes. Incluso en términos gastronómicos la UAB contaba con un casino por Facultad y un bar que reunía generalmente a los estudiantes. Básicamente la Universidad Autónoma era una ciudadela universitaria

Yo realicé tres asignaturas, Piscología de la Memoria,  Psicogenética e Intervención Cognitivo Conductual en Adultos.  Podría decir que cada ramo me aportó bastante en términos académicos. De partida el material y los laboratorios eran de la más alta calidad y cada sala tenía recursos audiovisuales de apoyo para las clases. Además la disposición de los profesores era muy buena y un hecho que me sorprendió fue que cada profesor tenía una oficina en donde una hora a la semana recibían a los alumnos con dudas o comentarios, en resumen  una accesibilidad privilegiada.

Un factor común de los tres ramos es que eran impartidos en catalán, lengua oficial de Catalunya y de Barcelona. Aunque al principio la comprensión no era mucha, poco a poco uno se adecua y termina entendiendo sin mayores problemas, pero hay que decir que el idioma es todo un tema. Los catalanes, aunque hablan español,  prefieren el catalán y es el sello distintivo al que hay que adecuarse. De no hacerlo uno queda inevitablemente excluido de demasiadas experiencias, por ejemplo al salir con los compañeros de curso se hablan catalán entre ellos.

Un hecho que podría resumir el ámbito académico es una investigación que tuve que realizar en grupo, en donde se tenían que exponer los últimos descubrimientos sobre un  tema, en mi caso “El uso de la hipnosis en el testimonio de testigos”. Una vez realizada la investigación se proponía un experimento que pudiese realizarse con cierta cantidad de recursos hipotéticos. Luego cada grupo exponía sus trabajos en un mini congreso al que toda persona podía asistir y que implicaba recibir un diploma de participación y un resumen de todas las ponencias. De esta manera el mejor experimento a criterio del profesor,  era elegido y desarrollado. Esta fue una experiencia increíble, porque es participar de la posibilidad de crear conocimiento, de hacer ciencia… el hecho de imaginar que eso es realizado en todas la principales universidades de Europa no es menor. Y cabe destacar que esto era simplemente un ramo electivo…

Por otra parte el hecho de haber elegido Barcelona como destino fue lo mejor que pude haber hecho, es que es realmente es una ciudad increíble. Es maravillosamente bonita, llena de actividades culturales de todo tipo, con un ambiente muy especial y particular que enamora poco a poco. Tiene absolutamente de todo, playa, bosques, tecnología, bares  y fiestas sin precedentes, barrios antiguos, comercio de primer nivel y por sobretodo gente de todo tipo y de todas partes. Esa particular fama de ciudad cosmopolita hace que cada paseo por Barcelona sea una aventura, uno termina conociendo y compartiendo con los individuos más bizarros, así como con las personas más increíbles que coinciden por una fiesta o viaje en metro. Y la gran mayoría son extranjeros, el turismo es una de las razones principales de esta multiplicidad de nacionalidades.

Además de las impresionantes obras de Gaudí que llaman la atención, Barcelona, al igual que el resto de las ciudades europeas, es una ciudad en donde las cosa funcionan, donde los músicos callejeros tienen que hacer audiciones y sacar permisos para presentarse para que la gente goce de música de buena calidad en la calle, donde el sistema de transporte público funciona con horarios que transforman el tiempo en una variable que uno puede controlar y que permite la tan anhelada puntualidad.
Barcelona es una ciudad que ofrece muchas oportunidades, muy buenas oportunidades.

Por si fuese poco en Europa la posibilidad de viajar esta absolutamente al alcance de la mano, es cierto que Barcelona es una ciudad cara, pero existen líneas aéreas de bajo costo que te permiten volar a Inglaterra o Praga por un fin de semana a tan solo 20 euros (cerca de $15.000). Y en relación con eso los trabajos son muy bien pagados, se pueden encontrar labores netamente compatibles con estudios que te aportan ingresos muy superiores a lo que ganaría de psicólogo acá una vez recibido. Es así como trabajando en una cadena de comida rápida que me daban días libres a mi elección pude costearme viajes entre clases que me permitieron conocer Portugal, Bilbao, San Sebastián, Zaragoza y volver a Berlín por una semana a modo de ejemplo. Además pude asistir con ese sueldo a numerosos conciertos como ver a los Rolling Stones en vivo, los Smashing Pumpkins junto a los White Stripes, Ozzy Osbourne y varios otros.

En general Europa impresiona a cualquiera que la visite y es que uno se encuentra con la historia. Nos llevan mucha ventaja en todo, de partida tienen mas de dos mil años de cultura y eso se nota. Además es lógico que tengan una mejor educación si van de paseo de colegio a museos como el Louvre de Paris o el Tate de Londres, donde los niños estudian su historia mirando, en la experiencia de las obras, esculturas o monumentos originales que han quedado como huellas de su desarrollo. De hecho esta noción tuvo su máxima expresión en el último viaje que pude realizar antes de volver, Grecia e Italia y mas específicamente Atenas, Mykonos y luego  Pompeya, Roma, Florencia, Pisa y Venecia. Estuve en los mismos lugares en que tuvieron origen las bases y pilares de todo el conocimiento y cultura de occidente, visitar el Partenón o el Coliseo es viajar por un instante en el tiempo hacia el inicio de nuestra historia.
Por ultimo en este viaje tuve la suerte de poder hospedarme en la casa de mi compañero de piso en Italia. Compartir con su familia en un pueblo cerca de Venecia fue verdaderamente increíble y  permitió consolidar una amistad que mantengo y espero seguir haciéndolo a través del tiempo.

Irse de intercambio es muchísimo más que viajar, conocer y estudiar, es una oportunidad de vida de incalculable valor, es una oportunidad que permite crecer y ver aspectos de uno mismo que se ponen en juego en esta experiencia. Implica practicar y acercarse a la independencia, arreglárselas por uno mismo en situaciones que uno jamás se imaginó, enfrentar dificultades apasionantes y a veces muy difíciles de llevar, pero que dejan los aprendizajes y experiencias más exquisitas.  .

Y francamente antes de partir uno se imagina mil cosas , se hace infinitas fantasías de lo que va a ser esa experiencia, pero es imposible dimensionar la magnitud del viaje hasta que se esta allá. Realmente hay que vivirlo, aprovecharlo siendo consciente de cada segundo que se esta allá, porque uno no se da cuenta de lo increíblemente rápido que pasa el tiempo… es como un sueño de una noche, uno no puede creer cuando ya se esta encaminando hacia el aeropuerto para tomar ese avión con destino a casa sintiendo que fue ayer el día en que partió.

Son infinitas experiencias, vivencias, emociones, caras, amistades, penas, abrazos, fiestas, palabras, alegrías, horas de estudio, trenes, agradecimientos, sustos, playas, risas, copos de nieve, horas de vuelo, anécdotas y por sobre todo recuerdos que traje conmigo ese 26 de julio, poquito mas de un mes,  en que tome el avión de vuelta con rumbo a Chile.
Fueron seis meses de intercambio, una vida de fantasía que afortunadamente puedo relatar y compartir con ustedes ahora.

Alan Breinbauer Krebs

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En la maravillosa ciudad de Praga antes de comenzar las clases en la Universidad

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Una vista de los jardines de la Universidad Autónoma de Barcelona

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En el museo Guggenheim

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En el “Ponte Vechio”, Florencia, Italia

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Alan en su departamento de Barcelona junto a sus amigos Víctor, español  y Giovanni, italiano.
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En Lisboa, Portugal para el Festival de Música “Oeiras Alive”.

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Con un grupo de amigos en su “piso” de Barcelona.

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