Subir

Alumna UGM: VIAJA A JAPÓN AL CONGRESO MUNDIAL DE LA JUVENTUD

japón - ugmMaría Pía Olivarí Aeschilmann, alumna del ultimo año de Periodismo-Historia viajó a Japón en julio, por un período de tres semanas, donde asistió al Congreso Mundial de la Juventud en un programa financiado por el gobierno nipón.
El programa contempló visitas a otras ciudades de dicho país e instituciones relevantes, así como también una estadía con una familia japonesa, todo lo cual le permitió conocer distintos aspectos de la cultura nipona. María Pía es alumna del curso Cuenca del Pacifico y fue seleccionada por el Instituto de Estudios del Pacifico de la UGM, en virtud de su excelente desempeño académico en esta cátedra, para ocupar el cupo que la Embajada de Japón ofrece a esta casa de estudios y su Instituto de Estudios del PacÍfico.

A continuación María Pía Olivarí Aeschilmann cuenta sobre su viaje:

TRADICION EN EL JAPÓN EN EL SIGLO XXI

japón - ugm
María Pía Olivarí visitó una escuela Japonesa en Shiga.

Durante las vacaciones de invierno, tuve la oportunidad de ir al Congreso Mundial de la Juventud que se realizó en Japón. Este cupo lo ofrece la Embajada de ese país al Instituto de Estudios del Pacífico de la Universidad Gabriela Mistral.

Los profesores del ramo Cuenca del Pacífico, curso que imparte este centro, me preseleccionaron por mi rendimiento académico. El objetivo de mi participación era compartir con jóvenes de todo el mundo, asistir a conferencias y tener la posibilidad de conocer la cultura japonesa.
Entre los países que participaron, estuvieron Chile, Japón, Hungría, Senegal, Noruega, República Dominicana, Guatemala, Canadá, Myanmar, Kazajstán y Túnez. Era un grupo extremadamente variado de personas, opiniones, costumbres, etc.

Después de tres semanas, me sorprendí por el trato de los nipones entre ellos y con los demás. Crean relaciones de profundo respeto, las cuales impresionan por su ceremonia. Siempre una sonrisa amable y un saludo en todos los sitios que visitamos.

Las costumbres de la sociedad japonesa

Una de las actividades del programa de intercambio cultural era compartir tres días con una familia de la prefectura de Shiga, la cual estaba compuesta por Minako, Take y sus dos hijos Natsumi y Aku, de 7 y 5 años respectivamente. Ellos tomaron la decisión de recibirme a mí y a otra chilena.
Esto se transformó en una experiencia asombrosa, porque pudimos conocer muchas de sus costumbres. Los cuatro practicaban el budismo y tenían un altar dentro de la casa. Ese era el lugar donde rezaban todas las mañanas. Además, daban las gracias antes y después de cada comida, lo cual era parte de su creencia.

Minako, mi mamá, nos llevó a disfrutar de la tradicional ceremonia del té, la cual se transforma en todo un acontecimiento por su significado espiritual y en la que hay que seguir una serie de normas de protocolo. En primer lugar, es necesario sacarse los zapatos para no dañar el piso que está hecho de tatami (especie de tejido de paja, similar al mimbre), luego hay que sentarse con las piernas cruzadas y esperar que el té sea servido por unas mujeres vestidas con kimonos. Como es muy amargo, antes se come un típico dulce japonés.

japón - ugm
Los hermanos en Japón: Aku y Natsumi

japón - ugm
María Pía junto a su familia japonesa Natsumi, Minako, Aky y Take

Dentro de la casa, sólo se usan pantuflas y para entrar en las piezas hay que quitárselas, porque el suelo también es de tatami. De esta manera, no existen las típicas camas, sino que uno debe poner un colchón en el suelo, con las sábanas y las frazadas. En la mañana, había que doblar todo y dejarlo en un rincón.

Mostrando un pedacito de Chile

Ya que ellos nos habían acogido tan cálidamente, decidimos mostrarles un poco de nuestro país y nos pareció que la mejor opción era hacerlo a través de una típica comida chilena. Hicimos empanadas, una ensalada a la chilena, leche asada y compramos un vino chileno para acompañar todo. La idea fue genial y disfrutamos mucho.

Tampoco podían faltar los regalos. Con cuadros de elementos típicos, como los moais de Isla de Pascua o un copihue, dejamos un recuerdo de Chile. Pero lo más importante no fueron las cosas materiales, sino lo que nosotros y ellos pudimos aprender de dos países realmente lejanos, pero que están unidos por el Océano Pacífico. Aunque uno pueda pensar que existen grandes diferencias, porque tienen tradiciones y costumbres distintas, nos pudimos adaptar perfectamente.

Para finalizar, quiero agradecer al Gobierno de Japón, a su Embajada y al Instituto de Estudios del Pacifico de la universidad por esta magnífica oportunidad de conocer la sociedad japonesa y asistir al Congreso Mundial de la Juventud.

Mª Pía Olivari Aeschlimann
Alumna de Periodismo – Historia
UGM
Stgo., Septiembre 2005

japón - ugm
Comida chilena preparada por María Pía Olivarí para su familia japonesa

japón - ugm

japón - ugm
Imagen de un Buda

japón - ugm
Fiesta con trajes típicos, Anna Eplényi de Hungría junto a María Pía Olivarí con el traje típico de huasa chilena.

japón - ugm
Monje budista

japón - ugm
Altar Budista

Share Button