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ALUMNO UGM: EL REGRESO DESDE COREA

·               Chesster Thomas, gracias a una beca otorgada por la UGM y el gobierno de Corea del Sur, tuvo la fascinante oportunidad de visitar este “inolvidable, seguro, tranquilo, tecnológico y ordenado país”, que camina entre el capitalismo y el confucianismo.

 

Gracias al curso Cuenca del Pacífico, este destacado alumno que cursa el último año de las carreras de Periodismo y Ciencia Política obtuvo una beca por diez días para conocer a la cautivante Corea del Sur, país que mezcla de manera perfecta el desarrollo y las tradiciones milenarias.

 

Fueron veintiocho horas de vuelo, escalas y paisajes. Chesster cuenta que lo primero que lo impresionó fue “la infraestructura, luminaria y avances tecnológicos; estar en una localidad donde todos los autos tienen GPS… fue, en una palabra, ver el desarrollo en su máxima expresión”.

 

“Junto a otros treinta y cinco jóvenes provenientes de otras partes del mundo estuvimos en el estadio del mundial 2002, escalamos unas hermosas montañas que bañan a la Universidad de Kookmin, conocimos las tumbas de las antiguas dinastías, participamos en la hermosa y ancestral ceremonia del té, cenamos con kimchi  -esa especie de pebre tradicional, muy picante, con el cual los coreanos acompañan todas las comidas-, presenciamos ritos tradicionales de baile, canto y guerra, y estuvimos en el límite de las dos Coreas”, comenta.

 

Asimismo, señala que le impresionó mucho la experiencia de alojar un par de noches con una familia coreana tradicional, ya que son muy sistemáticos en sus horarios. “Está fuertemente en ellos marcada la importancia de la educación y la obediencia. Comidas, en abundancia. No hay once, sólo almuerzo y cena. Se desayuna casi en la madrugada y, en general, la gente muy temprano ya está durmiendo”, explica.

 

Otra de las cosas que le llamaron la atención fue el nivel de seguridad y honestidad que experimentan los coreanos y cuenta que en que en las plazas las zapatillas y bicicletas son dejadas al aire libre y nadie las toma.

 

“Además de Seúl, visitamos ciudades como llsan y Gyeongju, lugares con hermosos templos budistas. En Corea, las personas más adultas conservan sus creencias ancestrales y continúan viviendo de acuerdo a la tradición. Sin embargo, las nuevas generaciones parecen querer ser más libres y occidentalizados. Es, al parecer, el ocaso de una cultura milenaria”, concluye.

 

 Chesster Thomas en la UGM, antes de partir a Corea

 

Meditando en una casa tradicional de Corea.

 

Imagen del corazón de Seúl.

 

Los 35 miembros del grupo escogido para visitar Corea del Sur.

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