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Autoridades de la UGM, amigos y compañeros de trabajo recuerdan a Gabrielle Krause

Gabriele

El viernes  12 de marzo se realizó en la UGM una misa en memoria de nuestra ex alumna, Gabrielle Krause.

En esta emotiva ceremonia, Rodrigo Lecaros, de la empresa Ultramar, hizo una linda reseña de los tres meses en que Gabrielle alcanzó a trabajar en ella.

Gabrielle Krause

Tres meses, ¡qué poco tiempo se requiere para cambiar la vida de muchas personas!. Tres meses fue el período en que Gabrielle estuvo con nosotros en Ultramar, haciendo su práctica profesional como periodista. Deportista, llegaba todos los días en su bicicleta, y luego nos saludaba personalmente, con una sonrisa siempre presente en su cara, para así comenzar un nuevo día de trabajo lleno de ganas y de momentos alegres. Nunca una mala cara, jamás una queja, al contrario, la Gabi se caracterizó por trabajar muy bien y, a la vez,  con alegría, haciéndonos reír a cada rato, al punto que llegábamos a desconcentrarnos para reírnos con ella, o de ella también.

Le interesaban todos los temas, pero más aún se interesaba por la vida de las personas que la rodeaban, sobre qué hacía cada uno, cuántos hermanos teníamos, qué hicimos el fin de semana, en fin, lograba olvidarse de ella misma para preocuparse al 100% de cada uno de nosotros. La entrega y la alegría fueron 2 virtudes que ella supo cultivar y regalar.

Queridas amigas y amigos, la vida es un viaje de ida, no hay vuelta atrás. Cada minuto, hora, o día que pasa no lo volveremos a vivir, por eso aprovechemos cada segundo para hacer cosas por los demás, de preocuparnos de nuestra familia, parientes, amigos o compañeros. ¿Qué cuesta una sonrisa, un saludo amable, un gesto de preocupación hacia el resto?.Sólo segundos de esta vida pasajera.

Es cierto, en este mundo estamos de paso, y por eso tenemos que estar preparados, porque la muerte es como un ladrón, o un terremoto incluso: nadie sabe la hora, ni el día, ni el lugar en que nos pillará. Preparémonos con buenas obras, preocupándonos de nosotros y de quienes nos rodean y, al igual que la Gabi, intentemos estar siempre alegres y con una sonrisa puesta. Los ejemplos son los que arrastran, no esperemos a que otros lo hagan por nosotros.

Si bien la extrañaremos mucho y con demasiado cariño, no estemos tristes con esta muerte; el Señor siempre se lleva a los mejores para que estén con Él, y Gabrielle ya está descansando y riéndose allá arriba, comprobando cuánto la recordaremos y, a la vez, esperando a ver si aprendimos algo de lo que ella nos dejó.

La vida es un regalo que tenemos que aprovechar, y para poder entregarnos a los demás y dejar huella, tres meses son más que suficientes.

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