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Colóquios interdiscplinarios del Instituto Persona y Cultura

El miércoles 15 de junio, el profesor Carlos Höevel nos acompañó en el primer colóquio interdisciplinario del Instituto Persona y Cultura (IPyC), donde compartió con los presentes algunas reflexiones en torno a la Economía y su profunda relación con la ética en el mundo contemporáneo. El prof. Höevel es Doctor en filosofía (UCA) y Master of Arts in the Social Sciences (University of Chicago). Profesor de Historia de las Ideas Económicas y Políticas, Ética económica y Filosofía de la economía en el Departamento de Economía de la Pontificia Universidad Católica Argentina. Actualmente desempeña el cargo de Director e Investigador del Centro de Estudios en Economía y Cultura y de la Revista Cultura Económica de la misma Universidad.

El académico argentino empezó explicando de manera sucinta el incierto panorama económico y social mundial que vivimos, tomando como punto de partida lo económico para analizar el aspecto social y de allí enfocar la mirada en el punto de vista antropológico. Por un lado, se ve el fenómeno del capitalismo global, de la economía keynesiana y financiera, en que las economías nacionales están referidas. Por otro lado está la problemática de la volatilidad del sistema financiero, manifestada en las crisis que abalaron el mercado mundial en los últimos años y que comprometieron de manera significativa al Sudeste Asiático, los países latinoamericanos a Estados Unidos y Europa.

La pregunta que hay que hacerse, según el prof. Höevel, es ¿Por qué está pasando esto?. Y la respuesta a este panorama complejo tampoco es sencilla. Son variadas respuestas que dan los especialistas que de una o otra manera confluyen en vaticinar la crisis del sistema neoliberal. Pero hay también un plano que va por detrás de la discusión tradicional y que busca ir a la raíz de la crisis. Pare el economista Stefano Zamagni, el problema es sistémico, es una crisis entrópica y no dialéctica, en que los protagonistas son reemplazados por otros más fuertes. Y para Zamagni, la crisis del 2008 es un claro ejemplo de la crisis entrópica, en que se pierde el fin último del sistema y la jerarquía de valores, convirtiendo los medios en fines y cambiando la economía real por una economía financiera.

Siguiendo con el pensamiento del académico italiano, Carlos Höevel relata que la dialéctica Estado – Mercado es equivocada pues no contempla un tercer actor clave, la Sociedad Civil. Y una de las grandes consecuencias al no considerarla está en perder de vista también la perspectiva antropológica.

Para Zamagni y sus discípulos hay cuatro niveles del sistema económico que hay que tomar en cuenta. El primero es el Capitalismo Global, en que el sistema financiero busca la maximización de los beneficios explorando los mercados productivos más baratos para disminuir los costos de producción. Prioriza una mirada más a corto plazo y está bien en la medida que moviliza la producción. Hay un segundo nivel que contempla las empresas locales y familiares, donde los horizontes de ganancia son distintos y en un sentido más amplios, además de proporcionar una mayor cantidad de puestos de trabajo. Pero muchas veces a este nivel le falta un pensamiento económico más elaborado. En un tercer nivel, se podría agregar las Organizaciones No Gubernamentales y las empresas sociales. Y finalmente en un cuarto nivel está lo de la economía colaborativa, de red, en que los jóvenes y actores más marginales de la sociedad emprenden de manera más flexible y creativa.

En conclusión, la propuesta de Stefano Zamagni llamada de “Economía Civil” consiste en pensar un modelo económico que incorpore a todos los grupos de la sociedad civil, haciendo una irradiación desde abajo hacia arriba, en que la perspectiva antropológica y éticamente sustentable implique una apertura hacia todos en un sistema económico inclusivo.

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