Subir

Columna Académico UGM

Patricio Reyes
En la edición del Diario Estrategia del 26 de julio, aparece publicada una columna escrita por Patricio Reyes, profesor de la Facultad de Economía y Administración.

UN CAMBIO NECESARIO

Los únicos perjudicados con este juego son los trabajadores, las empresas, los proyectos en desarrollo, los estudiantes, los educadores, pues se crea un clima adverso al progreso de un país que podría estar a mejor nivel.

Sabemos que el cambio es una constante que ofrece variados beneficios, como innovar, corregir, mejorar, desarrollar y muchos más; por tanto, bien planificado es siempre fuente de nuevas oportunidades. Hoy estamos enfrentados a un cambio importante a nivel de las primeras autoridades de gobierno, que para algunos no es suficiente o responde únicamente a acciones de mero maquillaje o, como señaló un infaltable creativo, es el “gabinete de las sillas musicales”. Quienes sostienen esto son, por supuesto, los mismos que enarbolaban estandartes porque el cambio se produjera, ya que no podía seguirse como estábamos. Me recuerda la fábula del cuervo que nunca estaba contento con las uvas.
No han pasado horas de ocurrido y este cambio ya es criticado, porque no es suficiente, no cumple con la talla de los problemas a resolver, se privilegia el enroque y las piezas del tablero siguen siendo casi las mismas. Esto es lo que yo llamo “gobernar al revés”, que es peor que la ingobernabilidad, porque es como el juego de tirar la cuerda desde ambos extremos para ver qué grupo cae al pozo. Esto no representa las características de una verdadera democracia, término con el cual abusan quienes tratan de ir hacia el lado contrario (oposición no debe ser obstaculización) y no hacen sino tirar la cuerda hacia el lado opuesto del otro grupo –que es el que debe gobernar– para que no pueda avanzar y lograr sus metas.
Los únicos perjudicados con este juego son los trabajadores, las empresas, los proyectos en desarrollo, los estudiantes, los educadores, pues se crea un clima adverso al progreso de un país que podría estar a mejor nivel y con mayores expectativas si existiera cooperación, crítica constructiva e intercambio de ideas entre quienes gobiernan y quienes deben colaborar. Poner piedrecitas en el camino no cuesta nada, pero es entorpecer en lugar de pavimentar para que todo fluya con más facilidad y enfrentar el futuro fundados en un sólido sentido de Patria, con real conciencia valórica.

Share Button