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Columna: Keynesianos, monetaristas y burbujas financieras. Alejandro Alarcón

Alejandro Alarcón
El debate monetario-keynesiano fue uno que causo gran interés entre los seguidores del análisis económico a fines de los 70s. Por un lado, los monetaristas, que fueron ganando creciente credibilidad y espacio en el debate macroeconómico y por otro los neokeynesianos con James Tobin. Milton Friedman, con su paper sobre la curva de Philips, y varios de sus seguidores lograron una clara preeminencia, permitiendo que la sociedad comprendiera la imposibilidad de que las políticas de demanda agregada expansivas tuvieran efectos reales sobre el nivel de producción y empleo en el mediano plazo.

La teoría de las expectativas racionales demostró que sobre la base de información de mercado, los agentes preveían el efecto expansivo y las economías terminaban con más inflación, mayores tasas de interés, menos competitividad y más problemas en sus cuentas externas.

Finalmente, los “monetaristas” se concentraron en los principios microeconómicos: el efecto de la oferta, la productividad y, especialmente, los costos de la regulación.

Por supuesto que la visión monetarista encontró detractores. James Tobin, Premio Nobel de Economía, fue uno de los defensores de los principios impulsados por Lord Keynes en los años “30, y luego otros -a los que se rotuló como neokeynesianos-se concentraron en el análisis de corto plazo, agregando ciertas rigideces en los precios de bienes y factores para sustentar sus posturas respecto de la efectividad de las políticas expansivas.

Por sobre esta discusión hubo una fuerza que terció el debate en favor de los llamados monetaristas: la capacidad predictiva de sus modelos encontró una dramática respuesta en la evidencia empírica.

En el caso chileno, la política monetaria con un ancla en la meta de inflación ha resultado efectiva para reducir la variación de los precios y mantenerla en torno a 3%.

La credibilidad del Banco Central, sustentada en la autonomía de que dispone para adoptar las acciones necesarias para alcanzar su objetivo, ha sido clave en este proceso.

La aprobación de la Ley sobre Responsabilidad Fiscal también es muy importante. Junto con elevar el ahorro fiscal para enfrentar los años de “vacas flacas”, la regla del superávit estructural ha ayudado a controlar la inflación y a disminuir las tasas de interés. Así, la combinación de ambas políticas -monetaria y fiscal- genera un círculo virtuoso de estabilidad en precios y crecimiento. Pero para aprovechar este potencial es necesario emprender reformas microeconómicas dirigidas a mejorar la eficiencia en el uso de los recursos, generar una matriz energética de más bajo costo basada en hidroelectricidad, facilitar el emprendimiento, etc.

Janet Yellen fue discípula de Tobin en la Universidad de Yale y este a su vez desarrollo su trabajo en estudiar los mercados de activos financieros, que está en el centro de los estimulos monetarios aplicados por la Reserva Federal de USA recientemente. La idea es muy simple el Banco Central puede afectar los precios de los activos financieros alterando la oferta y demanda de ellos en los mercados financieros con el objeto de impactar la economía real. La estrategia es comprar bonos largos vendiendo papeles cortos. Esta estrategia hasta aquí, ha resultado a la luz de las tasas de crecimiento que está mostrando el país del norte.

Sin embargo el reciente premio nobel de economía, Robert Shiller,paradójicamente también de la Universidad de Yale, actualmente , ha destacado el creciente riesgo que está enfrentando la economía norteamericana con la estrategia delineada por Tobin e impulsada desde su llegada a la vicepresidencia de la Reserva Federal por Janet Yellen .Esto es que las condiciones para la explosión de una burbuja financiera están dadas. Existe por tanto la posibilidad que el precio de los activos financieros, y en particular el de las acciones sean empujados en un episodio de histeria seguido a continuación por la explosión de la burbuja.

El mismo economista ha calculado un índice llamado el Cape de Shiller que sugiere que los precios de las acciones están sobre preciados en USA.

Estaremos atentos a este desarrollo porque toda burbuja requiere abundante crédito para expandirse, porque no sabemos como Yellen administrara el tapering (retiro estímulo monetario, iniciado el pasado diciembre). Error en el cálculo del impacto de esta burbuja no solo harían la recuperación de USA no sostenible sino que también tendría un enorme efecto sobre el crecimiento de la economía mundial.

Alejandro Alarcón
Académico Facultad de Economía y Administración
Columna Publicada el 23 de enero en Economía y Negocios
El Mercurio
Ver aquí publicacion

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