Subir

COLUMNA REVISTA DINERO

Veronica-Neghme-1
En la edición del 23 de julio aparece publicada en Revista Dinero una columna escrita por Verónica Neghme, Directora Ejecutiva del Instituto de Estudios del Pacífico e Indico de la Universidad Gabriela Mistral.

VIETNAM: Un mercado con potencial

Una buena noticia para Chile y sus empresas es que el 20 de junio pasado y tras dos años de rondas, Chile y Vietnam concluyeron exitosamente las negociaciones para un TLC, lo que coincidió, además, con el aniversario de 40 años de relaciones diplomáticas entre ambos países.

El TLC es, por el momento, un acuerdo de bienes y se dejó para una segunda etapa incorporar el comercio de servicios e inversiones. Interesante es que, una vez que este acuerdo entre en vigencia, el 73% de las exportaciones chilenas ingresará a Vietnam sin pagar arancel, mientras que el resto de los productos verá reducido su arancel en plazos que van desde los 3 a los 15 años. Además, se acordaron disciplinas sobre obstáculos técnicos al comercio, estableciéndose compromisos en materia de facilitación de normas y reglamentos técnicos, y se contempló la creación de un Comité con instancias para que ambas partes puedan resolver conflictos en esta materia y otras. De igual modo, se acordó un capítulo que permitirá facilitar el comercio entre ambos países y una instancia para monitorear el estado de avance del acceso de los productos que necesitan autorización sanitaria o fitosanitaria para buscar soluciones a los problemas que pudieran suscitarse entre las partes.

Las perspectivas que abre el TLC
Vietnam, siendo un país socialista, adoptó el modelo chino abriendo su economía al comercio y a las inversiones y, dentro del grupo de ASEAN (en un proceso de integración avanzado), es el tercer destino de las exportaciones chilenas. En el 2010, las exportaciones chilenas totalizaron US$231 millones y las importaciones US$107 millones en el mismo período.

¿Qué exporta Chile? Principalmente, cobre, madera, acero, aceite de pescado, pulpo, vinos y salmones e importa desde Vietnam café, calzado, confecciones textiles, equipos de impresión y artículos de porcelana. En 2010, el intercambio comercial creció un 40%, principalmente, vía aumento de los precios del cobre (cátodos), que pasaron de US$38 millones en 2009 a US$139 millones en 2010.

Es claro que una vez que el TLC entre en vigencia, están dadas las condiciones para que el comercio bilateral se incremente, como ha sido la tónica con la mayoría de los TLC que Chile tiene en vigencia con países de distintas regiones. Existe un espacio al interior de este TLC en concreto, para las carnes de vacuno y cerdos chilenas, para productos lácteos y frutas, entre otros productos, para los cuales Vietnam tiene altos aranceles y que, gracias a este acuerdo, llegarán a cero al final del período respectivo de desgravación. Para Vietnam, a su vez, se abren perspectivas para exportar otros productos como el té, cámaras fotográficas, etc.

Es interesante destacar que, dado que Chile ya negoció TLCs con Malasia y hay posibilidades de ir a otro con Tailandia, todos miembros del ASEAN, las perspectivas para las empresas de incursionar en esta pujante zona en pleno proceso de integración, y que ha sorteado bastante bien la crisis mundial, son muy buenas.

Pero, sin duda, los países del Asia y también Vietnam, son una apuesta de largo plazo, en los que hay que tener paciencia, hacer amistad con las contrapartes y conocer muy bien el mercado.

Apuestas de largo plazo

Lo anterior es particularmente válido para Vietnam, un mercado con potencial, si consideramos que son 84 millones de habitantes, aunque heterogéneos (54 grupos étnicos), con una fuerza laboral de 45 millones, muy trabajadora al estilo confuciano, pero aún con falta de capacitación, lo que hace que sea más barata que en China. Pero, lo importante es que se trata de una población joven (más de la mitad está bajo la edad de 25 años), lo que significa que si la pobreza se ha reducido a 30 millones desde que se aceleraron las reformas económicas en 1991 con la política de renovación “DOI MOI”, también se ha ido avanzando en logros sociales, pero tanto el proceso educativo, como la capacitación, siguen siendo una tarea pendiente.

Si uno considera que Vietnam fue un país azotado por la guerra, los logros hasta ahora alcanzados son importantes desde que se abrió la economía y las inversiones a las multinacionales; tanto es así que Vietnam ya no califica para la ayuda de las organizaciones multilaterales. El objetivo del gobierno es llegar a ser un país de ingreso medio en el corto plazo y en el largo, una nación moderna industrializada de aquí al 2020, aunque ello no parezca tan claro, debido a algunos riesgos existentes, como son el aumento de la inflación (actualmente en un 11,7%) con un crecimiento estimado en un 6,2% para fines del 2011.

Soportes de este crecimiento

Las causas han sido precisamente su crecimiento alto, sustentado fuertemente en el gasto interno y en un desequilibrio en sus cuentas externas. En Vietnam existe corrupción, burocracia y desastres naturales, pero también hay una fuerte necesidad de mejorar la infraestructura y las habilidades de los trabajadores. El Partido Comunista mira mucho el modelo de Singapur -otro país con una fuerte influencia de valores confucianos y con un gobierno fuerte- apuntando a mejorar la educación (ha estimulado el ingreso de sedes de universidades australianas, alemanas), para a futuro potenciar la ciencia y la innovación.
A Vietnam se tiende a mirarlo como una China pequeña, pero no hay que olvidar la influencia francesa que aún está en sus calles, sus cafés y algunas costumbres, aunque como señalaba un diplomático, “en Vietnam todo es más moderado que en China”. Así, sus servicios en educación y salud se han adaptado más exitosamente a la economía de mercado y, aunque la prensa está controlada como en China, se permite acceso a sitios extranjeros de noticias de Internet.

Mientras en China Hu Jintao concentra mucho poder, en Vietnam hay un triunvirato que ejerce el poder en forma más consensuada; existe la política de dos hijos, y un boom de nacimientos post guerra (lo que significa más población joven, fuerza laboral que será más educada y a futuro, que sujete o sustente programas de seguridad social y, por supuesto, una ampliación del país como mercado). Si a ello agregamos que los negocios de todo tipo han aumentado, y las empresas privadas han crecido pese a los riesgos aún existentes, así como también las inversiones, estamos frente a un mercado con alto potencial, en particular en la agroindustria, en servicios y turismo.

Para Chile, en concreto, que se proyecta como una potencia agroalimentaria, existen nichos, considerando que en Vietnam se requieren alimentos de calidad y con altos estándares de higiene, y que producto del cambio climático, hay riesgos para su agricultura. La continuidad de las reformas económicas impulsadas por el gobierno, mejorar el management, acelerar las reformas estructurales para elevar en el largo plazo su competitividad, invertir en infraestructura económica y social, son claves según el FMI para el potencial de Vietnam, aunque para otros analistas, Vietnam constituye un modelo para países más pobres.

Share Button