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Corea del Norte impone una prohibición de entrada a los trabajadores surcoreanos de Kaesong

Seúl, 3 de abril (Yonhap) — Corea del Norte dijo, este miércoles, que prohibirá entrar a los trabajadores surcoreanos en el parque industrial intercoreano en Kaesong, permitiendo solamente regresar a casa a los surcoreanos que se encuentran en la actualidad en la ciudad fronteriza.

La repentina prohibición de entrada se produjo después de que Pyongyang amenazara con cerrar el Complejo Industrial de Kaesong y lanzar una guerra nuclear preventiva contra Seúl y Washington por los ejercicios militares conjuntos entre Corea del Sur y Estados Unidos y las sanciones de la ONU por su último ensayo nuclear.

El Ministerio de Unificación de Seúl dijo que, este mismo día por la mañana, recibió del Norte una notificación oficial que establecía las restricciones.

“El Gobierno surcoreano lamenta profundamente la prohibición de entrada y urge a que se levante inmediatamente”, dijo el portavoz del ministerio, Kim Hyung-seok, en una conferencia de prensa

El funcionario señaló que la última acción del país comunista impedirá las operaciones normales en el recinto. Hizo hincapié en que Seúl hará todo lo posible para garantizar la seguridad de los ciudadanos surcoreanos en la zona industrial.

Kim señaló que debido a que el Norte no ha prohibido abandonar Kaesong a los trabajadores surcoreanos, la gente que esperaba para cruzar la Zona Desmilitarizada (DMZ, según sus siglas en inglés) hacia Corea del Sur debería ser capaz de hacerlo.

Había 861 surcoreanos y siete trabajadores extranjeros en el complejo de Kaesong, antes de que el Norte anunciara la prohibición, y tres de ellos han regresado a través de la línea de demarcación alrededor del mediodía, seguidos por otros seis a las 2:00 de la tarde.

Originalmente, estaba previsto que 484 surcoreanos y 371 vehículos fueran a Kaesong durante el día. Debido a la prohibición, sólo 46 personas regresarán, mucho menos de lo planeado anteriormente, lo que dejará a 822 personas en el complejo. El descenso de los retornados de los 466 que estaba previsto que volvieran, se debe, principalmente, a que las 123 empresas de trabajo intensivo en la ciudad fronteriza pidieron a los trabajadores que permanezcan en él, para que puedan hacer funcionar sus fábricas a pesar de la prohibición de entrada.

En un comunicado oficial difundido por el Ministerio de Unificación, Seúl señaló que para que el Norte atraiga inversiones del extranjero, tiene que haber confianza no sólo entre las dos Coreas, sino con el resto del mundo. Tal fomento de la confianza requiere que el Norte sea previsible en sus acciones, dijo.

“Si el Norte, a pesar de estas claras consecuencias negativas, persiste en su camino actual, debe ser consciente de la repercusión negativa que tendrán sus acciones sobre las relaciones intercoreanas y estar dispuesto a enfrentarse a las críticas y al aislamiento de la comunidad internacional”, dijo la declaración, que instó al Norte a levantar inmediatamente sus últimas restricciones.

La respuesta de Corea del Sur se produce como consecuencia de que los funcionarios de la Oficina de Aduanas, Inmigración y Cuarentena (CIQ) en Paju, a unos 50 kilómetros al noroeste de Seúl, dijeron que el Norte no había emitido los permisos que autorizan el viaje diario de los gerentes y la carga de Corea del Sur a través de la DMZ.

Mientras tanto, el Comité de Dirección del Distrito Industrial de Kaesong (KIDMAC), en la ciudad fronteriza, informó a Seúl que las plantas surcoreanas en el complejo estaban operando normalmente. El KIDMAC mantiene contacto las 24 horas con el ministerio.

El ministerio, a cargo de diálogo con el Norte y la formulación de políticas de unificación a largo plazo, agregó que el Norte había detenido el movimiento desde y hacia Kaesong en marzo de 2009, cuando Seúl y Washington estaban llevando a cabo el ejercicio de puesto de mando y de campo Key Resolve.

“A pesar de que la medida tomada es seria, no es sin precedentes”, dijo un funcionario, quien pidió no ser identificado.

El Ministerio de Defensa se está preparando para emprender una acción militar en el caso de que la seguridad de los surcoreanos en el parque industrial esté bajo amenaza, fue citado el ministro de Defensa, Kim Kwan-jin, por el representante Won Yoo-chul del gobernante Partido Saenuri.

El Ejército también está preparado para destruir, en cinco días, el 70 por ciento de las unidades de primera línea del Norte, en el caso de que la nación comunista provoque al Sur, fue citado también el ministro por el legislador.

Los observadores de Corea del Norte en Seúl, por su parte, dijeron que el detener el movimiento de trabajadores podría ser una medida de Pyongyang para demostrar que puede llevar a cabo sus amenazas.

“Al alimentar las tensiones, el Norte puede estar tratando de obligar a Corea del Sur y Estados Unidos a aceptar sus condiciones para las negociaciones, encaminadas a lograr el reconocimiento oficial de sus armas nucleares”, dijo un experto en Pyongyang. Estas demandas han sido rechazadas en el pasado.

http://spanish.yonhapnews.co.kr/northkorea/2013/04/03/0500000000ASP20130403003100883.HTML

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