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Corea del Sur expresa ‘fuerte pesar’ por los comentarios de Abe y las visitas al santuario

Seúl, 25 de abril (Yonhap) — Las tensiones diplomáticas entre Corea del Sur y Japón se intensificaron el miércoles, cuando Seúl convocó al embajador de Tokio y expresó su “fuerte pesar” por las declaraciones nacionalistas realizadas por el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y las visitas a un controvertido santuario de guerra.

El primer vicecanciller surcoreano, Kim Kyou-hyun, convocó al embajador japonés, Koro Bessho, y urgió a Japón a “corregir su comprensión distorsionada de la historia y los comentarios anacrónicos”.

Los frágiles lazos entre Corea del Sur y Japón se enfrentan a una nueva tensión después de las visitas del fin de semana de los ministros japoneses al santuario de Yasukuni en Tokio, que glorifica las atrocidades en tiempos de guerra de Japón. Sumándose a la tensión, al parecer, Abe expresó dudas sobre la historia de la “invasión” de Japón durante una sesión parlamentaria que tuvo lugar esta semana.

“Esperamos sinceramente que Japón afronte de forma decidida su pasado y corrija su percepción y comentarios incorrectos, a la vez que piense sobre los enormes dolores y daños causados ​​por el gobierno colonial y la invasión de Japón”, dijo Kim al embajador japonés, en un lenguaje inusualmente franco, en su discurso de apertura.

Corea del Sur ha expresado su “profunda preocupación y pesar” por las visitas al santuario, que honra la antigua agresión japonesa, que causó enormes pérdidas y dolor a la gente de los países vecinos y consagra a sus criminales de guerra.

En represalia diplomática, el canciller surcoreano, Yun Byung-se, canceló su visita planeada a Japón esta semana.

Haciendo caso omiso de la ira expresada por Corea del Sur y China, cerca de 170 legisladores japoneses visitaron el santuario esta semana, lo que supuso uno de los viajes más grandes de la historia por parte de los legisladores japoneses al lugar, que glorifica el pasado bélico de Japón.

En Corea del Sur, los recuerdos aún están frescos sobre el brutal régimen colonial de Japón de la península de Corea, entre 1910 y 1945, que dejó profundas cicatrices en los corazones de los coreanos, ya que se les prohibió el uso de su propia lengua en las escuelas y fueron obligados a adoptar nombres japoneses. Cientos de miles de coreanos también fueron movilizados como trabajadores forzados y esclavas sexuales, llamadas eufemísticamente “mujeres de consuelo”.

Durante una reunión parlamentaria que tuvo lugar el martes, se dice que Abe dijo a los legisladores que tenía dudas sobre la definición exacta de “invasión”, diciendo que puede variar dependiendo de quién la defina. Las declaraciones estaban, aparentemente, dirigidas a encubrir la historia de invasión y agresión de Japón durante la Segunda Guerra Mundial.

El miércoles, la presidenta surcoreana, Park Geun-hye, hizo un llamamiento para que Japón tenga una comprensión correcta de la historia.

“Las relaciones entre Corea del Sur y Japón son muy importantes en la seguridad, la economía y en todos los demás aspectos. Pero sería difícil (para los dos países) avanzar de forma prospectiva si (Japón) mantiene percepciones erróneas de la historia y empeora las cicatrices del pasado”, dijo Park en una reunión con los redactores jefe de los periódicos y emisoras.

Park también dijo que Japón debe trabajar “en armonía con la comunidad internacional”. Si Japón continúa su avance hacia la derecha, sus relaciones con muchos países de Asia se volverán difíciles, lo que, de hecho, tampoco es deseable para el país nipón, dijo.

http://spanish.yonhapnews.co.kr/national/2013/04/25/0300000000ASP20130425001900883.HTML

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