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Corea del Sur planea centrales nucleares flotantes

16/11/2012| 12:27

Según Esmateria.es, los ingenieros proponen instalar reactores nucleares en la superficie oceánica con enormes cimentaciones de hormigón o acero, de miles de toneladas, que enraizarían la planta atómica al fondo marino por su propio peso. El principal autor del diseño, Phill-Seung Lee, del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea, subraya que es una solución ideal para el mar Mediterráneo, ya que “es un concepto basado en cimentaciones por gravedad, que usualmente se encuentran cerca de la costa a profundidades de entre 20 y 30 metros”.

La mayor estructura de este tipo es, precisamente, la terminal de gas Adriatic LNG, situada frente a las costas de Venecia. Fue construida en Algeciras (Cádiz) por la empresa española Acciona y partió en 2008 desde el puerto andaluz hasta Italia. Fueron necesarias tres semanas y cuatro buques remolcadores para transportar por el Mediterráneo esta mole de 90.000 metros cúbicos de hormigón y 35.000 toneladas de acero. Los surcoreanos quieren imitar este modelo pero aplicado a las nucleares.

El proyecto es diferente a todo lo que existe. USA y la Unión Soviética comenzaron a desarrollar reactores nucleares para sus barcos y submarinos de guerra en la década de 1950. Y en la actualidad Rusia ultima un buque, el Akademik Lomonosov, con dos reactores nucleares incorporados para suministrar electricidad a zonas remotas de Siberia. También la empresa francesa de defensa DCNS presentó en 2011 un concepto de central nuclear submarina. El proyecto, denominado Flexblue, consiste en un cilindro de 100 metros de longitud con un pequeño reactor en su interior que enviaría electricidad a la costa por cables submarinos.

Sin embargo, todos estos proyectos son pequeños y sin raíces de hormigón. Hoy en día, una central nuclear típica posee una potencia de unos 1.000 megavatios eléctricos (MWe). Flexblue sólo alcanzaría entre 50 y 250 MWe. Y el Akademik Lomonosov, con sus dos reactores inspirados en los de los rompehielos nucleares rusos, unos 70 MWe. Además, Phill-Seung Lee critica que el proyecto ruso requiere aguas tranquilas para funcionar y el cilindro submarino francés plantea “dificultades para controlar y mantener el sistema”.

El surcoreano cree que las raíces de hormigón y acero de su proyecto acabarían con estas limitaciones, permitiendo clavar sobre el océano incluso un reactor de diseño surcoreano APR 1400, con una potencia de 1.400 MWe. “La empresa DSME tiene un gran interés en este proyecto”, asegura el ingeniero. El fabricante de barcos surcoreano ha financiado parte de su desarrollo, junto al propio Gobierno del país asiático.

Los autores del proyecto sostienen que su isla atómica habría resistido el tsunami que arrasó la central de Fukushima el 11 de marzo de 2011. Su francobordo, la parte de la estructura que emerge sobre la superficie del mar desde la línea de flotación, tiene una altitud de 23 metros. Y en los tsunamis, argumentan, la altura de la ola llega a decenas de metros, pero sólo cuando se acercan a la costa. Así que, según sus cálculos, en el tsunami de Fukushima la ola sólo habría medido unos 12 metros a su paso por el punto del litoral idóneo para establecer la central marina.

El punto fuerte de este nuevo concepto de central nuclear sería, según sus autores, su sistema de refrigeración en caso de emergencia. El terremoto del 11 de marzo de 2011 dejó sin electricidad a la central de Fukushima y el posterior tsunami barrió sus generadores diésel de emergencia. La falta de energía impidió entonces poner en marcha el sistema de emergencia para la refrigeración del núcleo del reactor y la temperatura se desbocó.

El proyecto surcoreano, detalla Phill-Seung Lee, posee un sistema que permitiría enfriar el reactor sin necesidad de electricidad, tomando agua del océano de manera pasiva, por diferencia de presión.

“Es la ventaja más importante, porque los accidentes en las centrales nucleares siempre han ocurrido porque el sistema de refrigeración no funcionaba, pero otras ventajas son su movilidad, ya que las cimentaciones por gravedad pueden flotar, y la seguridad en ambientes oceánicos. La cimentación por gravedad es una estructura pesada y fuerte que se establece en el lecho marino, lo que significa alta estabilidad” opina el ingeniero surcoreano, que publica su boceto en la revista Nuclear Engineering and Design.

El físico nuclear español Francisco Castejón es mucho más crítico con el proyecto. “Colocar una central nuclear en una plataforma sobre el océano es añadir un riesgo más: el de la fuga radiactiva directa al mar”, alega. Castejón, portavoz de la campaña antinuclear de Ecologistas en Acción, también es investigador en el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat). “Puede haber errores humanos, de la construcción, del mantenimiento. Y si se rompe algo, ¿qué pasa con el agua contaminada?”, se pregunta.

Para este físico, situar la central en medio del mar también implica multiplicar el peligro del transporte de residuos radiactivos y del combustible de uranio. Además, como admiten los propios autores, el coste de una central se multiplicaría. “No veo las ventajas de un proyecto así”, zanja Castejón.

http://www.urgente24.com/207412-corea-del-sur-planea-centrales-nucleares-flotantes

 

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