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Corea del Sur y EE.UU. firman un plan de contingencia contra las armas nucleares norcoreanas

Seúl, 2 de octubre (Yonhap) — Corea del Sur y Estados Unidos firmaron este miércoles una estrategia militar conjunta que indica la forma de manejar la amenaza nuclear y las armas de destrucción masiva (ADM) de Corea del Norte, con el fin de fortalecer el paraguas nuclear estadounidense en la península coreana a la luz de la tercera prueba nuclear por parte del país comunista.

El ministro de Defensa surcoreano, Kim Kwan-jin, y su homólogo de EE.UU., Chuck Hagel, firmaron oficialmente la “Estrategia bilateral de disuasión a la medida contra las amenazas nucleares y de ADM de Corea del Norte”, durante su Reunión Consultiva anual de Seguridad (SCM, según sus siglas en inglés).

El jefe del Pentágono reafirmó el compromiso de EE.UU. para apoyar las capacidades de disuasión con todas sus capacidades militares, incluido el paraguas nuclear, el ataque convencional y la defensa de misiles.

“Esta estrategia establece un marco de alianza estratégica para la disuasión a la medida contra los principales supuestos de amenazas nucleares de Corea del Norte en el momento del armisticio y en tiempos de guerra, y fortalece la integración de las capacidades de la alianza para maximizar su efecto de disuasión”, dijo el comunicado conjunto.

“La República de Corea (ROK) y Estados Unidos están comprometidos a mantener consultas detenidas sobre los asuntos de la disuasión para garantizar que la disuasión extendida para la República de Corea sigue siendo creíble, capaz y duradera”, agregó, utilizando el nombre oficial de Corea del Sur.

El plan detalla las acciones de contingencia contra diversas provocaciones nucleares, contemplando ataques preventivos contra el origen del ataque si el Norte usara sus armas nucleares, dijo un funcionario de alto nivel del ministerio, sin dar más detalles sobre la información militar clasificada.

Cuando Pyongyang elevó la tensión con una retórica belicosa en abril, el Ministerio de Defensa de Seúl dio a conocer un nuevo plan de contingencia, que permite a su Ejército lanzar un ataque preventivo contra Corea del Norte si ésta muestra signos de un inminente ataque nuclear o de misiles contra el Sur.

El programa nuclear de Corea del Sur se paralizó en 1992, cuando se firmó un tratado de desnuclearización. EE.UU., que tiene estacionados 28.500 soldados en el país, ofrece un paraguas nuclear para disuadir la amenaza de Corea del Norte bajo una alianza de seguridad bilateral.

Los funcionarios a nivel de trabajo de los dos países han trabajado juntos para elaborar el plan de contingencia nuclear, mientras el joven líder del país comunista, Kim Jong-un, continúa con el desarrollo de su programa nuclear desafiando las resoluciones de la ONU.

Corea del Norte llevó a cabo una tercera prueba atómica en febrero y declaró que había logrado progresos en la obtención de un arsenal atómico operativo. Seúl cree que Pyongyang ha hecho progresos considerables en el desarrollo de un programa nuclear bastante robusto en los últimos tres años y es capaz de fabricar armas atómicas en cualquier momento.

Sin embargo, se cree, de forma generalizada, que el Norte no tiene la capacidad de construir un misil balístico con ojiva nuclear para atacar la parte continental de EE.UU., aunque Pyongyang amenazó con un ataque nuclear contra Corea del Sur y EE.UU. en protesta por sus ejercicios conjuntos en marzo.

Seúl y Washington también acordaron cooperar para reforzar la interoperabilidad del sistema de mando y control de alianzas para la defensa de misiles contra Corea del Norte, que se cree que tiene más de 1.000 misiles con capacidades diferentes.

El ministro Kim prometió continuar forjando el Sistema Surcoreano de Defensa Aérea y de Misiles (KAMD) para armar a su nación con la capacidad de rastrear y derribar misiles norcoreanos de corto y medio alcance en vuelo rasante.

Las dos partes también evaluaron la creciente amenaza a la seguridad en la península y las capacidades de las fuerzas de Corea del Sur para determinar si Seúl está preparado para recuperar su control operativo en tiempos de guerra (OPCON) de Washington, tal y como está previsto, en diciembre de 2015, pero la decisión final sobre la fecha escogida no se tomó durante la reunión de este miércoles.

“La transición del OPCON debe sostener y fortalecer las capacidades y postura de defensa combinada de la alianza, y apoyar tanto las prioridades de defensa bilateral de la alianza como su futuro desarrollo”, dijo el comunicado. Las dos partes “decidieron evaluar y revisar periódicamente la situación de seguridad en la península coreana… y continuar las consultas sobre este asunto”.

En este sentido, Hagel reafirmó el compromiso permanente de EE.UU. para proporcionar “capacidades de puente” específicas hasta que Corea del Sur obtenga “plena capacidad de autodefensa”.

Kim dijo que Seúl está comprometida a desarrollar las capacidades militares críticas necesarias para asumir el liderazgo de la defensa combinada, sin dar más detalles sobre un calendario específico para la transición.

Corea del Sur accedió a asumir el mando operativo en tiempos de guerra de todas las tropas en diciembre de 2015, el cual ya se había retrasado de la fecha límite de 2012.

Corea del Sur entregó su OPCON a las tropas de la ONU, lideradas por Estados Unidos, durante la Guerra de Corea y recuperó el control operativo en tiempos de paz en 1994.

Actualmente, las Fuerzas Armadas de Corea del Sur permanecen al mando bajo las condiciones normales de armisticio, pero el comandante de EE.UU. asumiría el OPCON de las fuerzas de las dos naciones si estallara la guerra.

http://spanish.yonhapnews.co.kr/national/2013/10/02/0300000000ASP20131002001600883.HTML

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