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Corea del Sur y el milagro del río Han

Ricardo Alonso

En el ingreso a una de las gigantescas acerías un cartel dice: “Los recursos son limitados, la creatividad es ilimitada”.

Es un país que apostó muy fuerte a la educación y eso tiene un correlato directo con los desarrollos tecnológicos.

Corea del Sur es una de las potencias económicas globales. Con una superficie de 100 mil kilómetros cuadrados es un tercio más chico que Salta (155 mil kilómetros cuadrados), pero tiene un poco más que la población de Argentina con 50 millones de habitantes. Forma parte de una península entre el Mar de Japón al este y el mar Amarillo al oeste. El territorio está compuesto de sierras y serranías, labrado sobre una geología de rocas viejas metamórficas. El punto más alto en toda la península tiene 2700 m (la altura del pueblo de Cachi). La forma dentada de la costa hace que deban construirse innumerables puentes y carreteras elevadas para sortear los obstáculos. La enorme cantidad de vías de comunicación, autopistas, trenes de alta velocidad y plantas de energía hacen de Corea del Sur uno de los países con mayor infraestructura a escala mundial. Las plantas de energía atómica proveen la mitad de la electricidad del país. Seúl, la capital de Corea del Sur, es una ciudad moderna, muy limpia, con amplios espacios verdes y grandes edificios de acero y cristal. Constantemente aparece colocada entre las diez ciudades financieras y comerciales más importantes para la economía mundial. Uno de sus barrios, Gangnam, se hizo famoso por su rockero Psy, autor del “Baile del Caballo” con un increíble record de más de mil millones de visitas en Youtube. En realidad el “Gangnam Style” hace referencia al modo en que viven los ricos de ese barrio donde se encuentran los edificios de las grandes corporaciones como Samsung, LG, Hyundai, Posco, Kia, Daewo y otras. Los autos de lujo, restaurantes gourmets, grandes tiendas con marcas internacionales, hoteles cinco estrellas y casas de electrónica se encuentran en ese barrio donde sus habitantes tienen un muy elevado poder adquisitivo. Luce como un pequeño Manhattan. Pero además la ciudad cuenta con antiguos y extraordinarios palacios reales muy bien conservados, convertidos en lugares históricos. Entre ellos se cuentan los palacios Chang Gyeong Gung y Chang Deok Gung, construidos ambos en el año 1400, habiendo sido declarado el último como patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1997. El aeropuerto de Seúl, Inchon, ha sido declarado por octavo año consecutivo como el mejor aeropuerto del mundo. Basta con comentar que además de sus impresionantes instalaciones de tiendas libres de impuestos donde dominan la electrónica, perfumería, licorerías y otras, todos los trámites de abordaje, migraciones y aduanas no llevan más de 10 a 15 minutos por pasajero al estar todo rigurosamente computarizado. La capital y alrededores, al igual que las principales ciudades, están todas híper conectadas con sistema de Wi-Fi libre. Es posible visualizar antenas telefónicas a doquier, especialmente en las terrazas de los edificios, y nadie denuncia cánceres ni otras enfermedades por estas antenas como es muy común escuchar en nuestro país. Corea del Sur es un territorio con muy escasos recursos naturales. Hasta la década de 1960 tuvo una economía básica de subsistencia, principalmente agricultura y pesca. Sin embargo logró un gigantesco crecimiento económico que la llevó en el último medio siglo a un lugar de privilegio, no sólo entre las economías del sudeste asiático, sino también a nivel global, en lo que en referencia a uno de los ríos principales del país se ha dado en llamar “El milagro del río Han”. Mucho tuvo que ver con una filosofía de vida graficada en letras de molde en el ingreso a una de las gigantescas acerías mundiales en la ciudad de Pohang y que sentencia: “Los recursos son limitados, la creatividad es ilimitada”. Efectivamente es un país que apostó muy fuerte a la educación y eso los llevó a ganar sistemáticamente las olimpiadas internacionales de matemáticas y física. Esto tiene un correlato directo con los desarrollos tecnológicos y por ello cuando se compara el número de patentes internacionales desarrolladas por Corea del Sur versus todas las de América Latina, desde México hasta Tierra del Fuego el resultado es calamitoso (12.500 a 500). Allí y así se explican los desarrollos en electrónica moderna, especialmente en computación y teléfonos celulares. Realizan además investigaciones de punta en cuestiones relacionadas con la materia y la energía y para ello cuentan con un acelerador de partículas de cuarta generación, de los cuales hay dos en el mundo. Decía además de que son uno de los principales productores mundiales de acero. Para hacer acero se necesita mineral de hierro y carbón de piedra grado siderúrgico a lo que hay que agregar alguna roca que actúe como fundente para bajar el punto de fusión de la mezcla. Se utiliza piedra caliza. Pero resulta que salvo esta última, los coreanos no tienen ni un kilo de hierro ni de carbón. Por ello deben traerlo todo de otros países. En la planta siderúrgica de Pohang, que por falta de espacio fue construida en 90 hectáreas ganadas al mar, entran diariamente grandes barcos cargueros que transportan 250 mil toneladas de hierro proveniente de Australia, descargan y se van de vuelta a buscar más mineral. También entran los barcos cargados de carbón, principalmente de Rusia y China. Cinco grandes hornos funden el hierro y producen unos enormes tochos que ingresan a los trenes de laminación de donde salen las chapas de acero puro, cortado y enrollado, que son utilizadas por ellos o exportadas a las automotrices del sudeste asiático, Estados Unidos y otros mercados globales. Los procesos están altamente automatizados, al punto que se ven más obreros cortando el césped y regando los rosales que trabajando dentro del proceso industrial. Proceso que han inventado, diseñado y aplicado, ambientalmente responsable, y patentado como “Fénix”. Parte del acero se utiliza también para la fabricación de barcos en grandes astilleros siendo Corea del Sur líder mundial en la industria de la construcción naval, encabezada por compañías prominentes como Hyundai Heavy Industries. Los surcoreanos producen anualmente 70 millones de toneladas de acero. Tuve la suerte de ver todo esto ya que recientemente fui invitado por el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología (RIST) a dictar tres conferencias de mi especialidad en el campo de la geología y metalogenia. Entre otros muchísimos aspectos quedé impresionado por la biografía de T.J. Park, bautizado como el “Rey del Acero” y uno de los hombres que fue artífice del milagro económico coreano.

http://www.eltribuno.info/Salta/300338-Corea-del-Sur-y-el-milagro-del-rio-Han.note.aspx

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