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Entrevista a Joaquin Cortez “Las universidades no son fábricas de diplomas”

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El pasado 26 de enero La Tercera, publicó la entrevista realizada a Joaquín Cortez, quien asumirá como Decano de la Facultad de Economía y Administración de nuestra Universidad en marzo próximo.
A continuación la entrevista:

* Joaquín Cortez, ex presidente de Provida, será desde marzo el nuevo decano de la Facultad de Economía y Administración de la U. Gabriela Mistral. Desde esa tribuna discute el rol del lucro y los incentivos; el perfil de los profesionales que requieren las empresas en la actualidad, y los valores y tipo de autorregulación que necesitan los mercados.

TODO LO VISTO Y OBRADO en tres décadas, la mayor parte de ese período como uno de los actores más activos y poderosos del mercado financiero chileno, es lo que el economista Joaquín Cortez quiere verter en el sector académico, cuando en marzo asuma como decano de la Facultad de Economía y Administración de la Universidad Gabriela Mistral.

El economista dejó la presidencia de Provida en octubre, cargo que ocupó por dos años, y la semana pasada se informó su ingreso a la casa de estudios.

Tras egresar de Ingeniería Comercial de la Universidad Católica y hacer un máster en la Universidad de Chicago en los 70, se convirtió en el gerente de inversiones de la AFP Provida, durante 15 años (1996-2011).

Desde ahí no sólo manejó el destino de un tercio del ahorro previsional chileno, sino que también fue protagonista de pujas emblemáticas entre minoritarios y controladores, como el forcejeo que llevó en 2004 a Telefónica a elevar su oferta para la absorción de su filial de telefonía móvil.

Tras dejar la presidencia de Provida, “estaba en un período en que redefinía el resto de mi vida profesional; acepté algunos directorios (preside las compañías de seguro CorpVida y CorpSeguros), estaba viendo si montaba una empresa de asesoría financiera y en ese minuto hicimos contacto” con las nuevas autoridades de la UGM, el movimiento religioso peruano Sodalicio de Vida Cristiana.

El proyecto de los sodalicios es reforzar las carreras iniciales de esta universidad de tres mil estudiantes. En Derecho y Sicología ya se realizaron cambios de decanos y, con Cortez, es el turno de Ingeniería Comercial.

¿Qué lo llevó a aterrizar en este proyecto educacional?

Siempre me he interesado en temas relacionados con educación. Sin embargo, toda mi experiencia profesional ha sido en el campo de los negocios, de las finanzas, de la economía. Aquí puedo combinar mis intereses con mi experiencia. Creo que lo que puedo aportar es mi conocimiento de qué tipo de ingenieros comerciales requieren hoy las empresas.

Usted estudió en la U. de Chicago, que junto con potenciar su Departamento de Economía ha potenciado la Escuela de Negocios Booth. ¿Este proyecto estará más orientado hacia este campo?

Acá se gradúan ingenieros comerciales especializados en administración, más que economistas. Yo conozco las dos escuelas, porque fui alumno de economía y me fui a hacer unos cursos al Business School, y además, durante los últimos años, como gerente de inversiones de una AFP, pude conversar y conocer a algunos profesores del Business School.

¿A quiénes?

A Gene Fama, que ganó el último Nobel, y a David Booth, que es el que puso la plata. Creo que si bien es un tema que hay que discutir con los demás profesores, ésta debiera ser una escuela orientada hacia los negocios, pero con una fuerte formación en economía.

Ese no es un enfoque nuevo. ¿Qué planteles van a ser sus principales competidores?

Todas las escuelas. Puede ser que no sea nada nuevo. Puede que sea lo mismo, pero queremos hacerlo bien. Varias escuelas de Ingeniería Comercial han estado enfatizando el emprendimiento y la innovación. Nosotros queremos formar ingenieros comerciales que sean líderes donde se desempeñen. Nos va a tomar un tiempo plasmar esto en el curriculum. Pero allá apuntamos.

¿Eso requiere armar una nueva estructura, cambiar la malla, traer profesores?

No conozco a todos los profesores. A los pocos que conozco les tengo mucho respeto. El ex decano Alfonso Serrano fue mi jefe y le tengo un gran respeto. Tendremos que conversar, compartir experiencias y definir todos juntos cómo lo queremos hacer.

Esta universidad no tiene acreditación. ¿Presenta eso un desafío mayor para usted?

En estos días varios amigos me han llamado para decirme que esta es una universidad sin acreditación. Yo quiero mirar para adelante. Entiendo que hay gente muy capacitada lidiando con ese tema y veo que hay un compromiso de sacar esto adelante. Ese es un tema de la universidad y mi rol es hacer de esta una buena escuela de Ingeniería Comercial. Me voy a acotar a eso y confío en que la autoridad sabrá lidiar con el otro problema.

¿Cuál es su postura en torno al lucro en la educación?

El lucro está presente en la actividad humana, la gente se mueve por incentivos, aunque no sólo monetarios. Acá hay dos temas: las leyes hay que cumplirlas. Y si el lucro está prohibido, entonces está prohibido. Pero creo que el tema de fondo es la calidad: si acaso las universidades están entregando algo que vale lo que cobran. Como dicen los americanos, value for your money. Yo no tengo problemas con el lucro, en la medida en que el servicio que estamos dando sea de la calidad que les estamos prometiendo a los alumnos. También creo que las universidades no son fábricas de diplomas, sino que deben hacerse cargo del producto que entregan a la sociedad.

Nuevos enfoques

Hay un nuevo enfoque en las finanzas y la forma de entender los mercados. Fama, de Chicago, creó la hipótesis de los mercados eficientes, y Richard Thaler, también de Chicago, disemina la gran influencia de la sicología en economía y finanzas. ¿Piensa imprimir en esta escuela lo que está saliendo desde allá?

Todos tenemos diferentes opiniones respecto de cuál escuela es la que más nos gusta, pero creo que en una universidad lo importante es el debate. El otro día, un profesor de otra universidad me decía que nadie ha traído este debate a Chile. Yo tengo una visión definida, pero creo que se debiera exponer a los alumnos a estas dos visiones.

Usted pasó largos años en el mundo de las inversiones, ¿en qué ala se ubica?

Como dije, creo que el campo del behavioral finance tiene un aporte que hacer. Hay una gran intersección entre la psicología y el marketing. En lo personal, en el campo de las finanzas, si bien se pueden catalogar ciertos comportamientos como irracionales, todavía no conozco que alguien haya podido generar reglas para explotar dichos supuestos comportamientos irracionales y ganar dinero. En finanzas hay muchos debates que no han terminado y éste va para largo. En un minuto se pensó que el debate entre los inversionistas activos y pasivos había llegado a su final y uno va a la literatura y siguen apareciendo papers con nuevas evidencias, y mientras haya nuevas evidencias el debate no termina.

También participa en varios directorios y, a propósito, el comité de buenas prácticas de la Bolsa debiera comunicar sus primeras conclusiones este mes. ¿Cree que es preciso incluir temas de transparencia y ética en la formación de los alumnos?

Creo que tenemos que formar buenos profesionales para lo que el mercado necesita, pero también necesitamos formar profesionales que vayan a cambiar las cosas. Si queremos hacer eso y que aporten en construir una mejor sociedad, tenemos que darle un fuerte contenido ético a la enseñanza, y creo que ésta es una de las ventajas de una escuela como esta.

Mercado y ética

¿En qué se traduciría esto en su gestión?

Creo que debería haber un curso fuerte de ética. Fíjese que en los exámenes que se dan en el CFA, la parte ética es muy importante, y no es fácil: hay gente que sale mal en dicha parte, a pesar de que uno cree saber cuáles son las respuestas políticamente correctas. Queremos formar líderes que vayan a ser un aporte positivo a la sociedad, y eso significa gente con conciencia de valores.

Ya que menciona el CFA, en Perú mismo, las AFP no contratan gente que no tenga al menos el nivel 1 de esa certificación. ¿Cree que eso debiera replicarse en el mercado chileno?

Lo que está pasando es que se está tomando conciencia de que la gestión de inversiones es un tema muy profesional. Ahora, lo que uno debiera pedir es los conocimientos: si se adquieren con un máster en finanzas o a través del CFA es indiferente. Valoro que hoy hay bastante gente en los bancos, en las compañías de seguros y en las AFP tomando el CFA. Sé que en Perú están exigiendo el nivel 1 y que acá es voluntario, pero lo están haciendo, lo cual te demuestra que se han dado cuenta de que manejar dinero de terceros no es para aficionados.

¿En qué extremo se ubica usted en términos de salvaguardar el buen funcionamiento del mercado, con el caso cascadas en mente: en el de la regulación o en el de la autorregulación?

Buena pregunta. No tengo una respuesta en los extremos. Hay que revisar las regulaciones. En Estados Unidos todavía están discutiendo qué enseñanzas dejó la reciente crisis para la regulación. Pero también tiendo a pensar que hay mucho que hacer de autorregulación y me parece bien que los agentes estén más sensibles frente a ciertos comportamientos.

¿O sea, sigue confiando en la autorregulación?

Podemos mejorar mucho las regulaciones, pero éstas no pueden impedir fraudes. Necesitamos entender que es necesario crear confianza en los mercados y para eso se requiere autoridades exhaustivas para investigar, tal como lo hemos visto, y agentes dispuestos a pelear y sobre todo, dispuestos a aislar a quienes no cumplan con las reglas.

“No creo que Chile sea uno de los países más vulnerables”
¿Cómo ve la economía chilena?

Chile ha tenido un crecimiento muy importante en los últimos años, pero una economía como la chilena está muy ligada a lo que pasa en el mercado internacional. Tenemos buenas instituciones, un Banco Central independiente, una regla fiscal, pero no somos invulnerables. Si bien los países desarrollados están volviendo a crecer, los emergentes se están moviendo en forma más lenta y eso nos va a afectar. Pero también debemos esperar las políticas que en definitiva propongan las nuevas autoridades.

¿Cómo se conjuga eso con el inicio del retiro del estímulo monetario que se espera a fin de mes en Estados Unidos?

Si bien la Reserva Federal ha anunciado que va a comenzar a reducir el ritmo de compra de activos, hay que ver cómo acompaña eso. Lo más probable es que lo haga con declaraciones que van a mantener la tasa referencial baja por mucho tiempo. Pero creo que los inversionistas sí se están anticipando, y hemos visto salidas de flujos en los mercados de capitales de algunos países emergentes. Por otra parte, si bien no podemos aislarnos de lo que sucede en el exterior, no creo que seamos uno de los países más vulnerables al cambio de ciclo de los países emergentes. Creo que el reciente artículo del Financial Times está equivocado. Tenemos reservas para pasar una crisis, pero sobre todo, un mercado de capitales muy desarrollado. En la crisis de 2008, cuando se cerró el mercado de capitales para los emergentes, las empresas chilenas tuvieron que volver a acudir a la plaza local por financiamiento. Recuerdo haber tenido la oportunidad de comprar esos papeles a muy buenos spreads y haber ganado dinero para los pensionados. Tenemos un mercado de capitales grande, desarrollado y sofisticado, y eso puede sustituir el financiamiento del exterior. No digo que no vayamos a sufrir, pero no creo que Chile sea uno de los países más vulnerables.

¿Cuál cree que será el efecto en la inversión de una reforma tributaria que elimine el FUT?

No soy especialista tributario y también falta por conocer la película completa. Las empresas pequeñas, las que todos dicen cuidar porque son generadoras de empleo, tienden a financiarse con su propia generación de caja, porque tienen difícil acceso al mercado de capitales, y éstas van a ser las más dañadas.

El gobierno electo asumirá con una agenda previsional. ¿Cuáles son los desafíos, a su juicio?

Es muy claro: hay que mejorar las pensiones. En el gobierno anterior de la Presidenta Bachelet se hizo un muy buen diagnóstico del problema y se avanzó en el caso de los más necesitados. Debemos alejarnos de las consignas y analizar fríamente las causas de que algunas personas no logren buenas pensiones, y puede que la solución de fondo no esté en el campo previsional. Mejores pensiones se logran con que la gente cotice lo necesario. Además de tener tasas de cotización bajas, las expectativas de vida de las personas aumentaron significativamente. Es obvio que la vida laboral también debiera extenderse y eso significa crear oportunidades para que la gente de la tercera edad pueda seguir trabajando. Como en mi caso, que a los 62 años estoy empezando nuevos desafíos. Es importante que más personas tengan oportunidades de trabajo a esta edad, lo cual implica darle flexibilidad al mercado laboral. A veces voy al supermercado y me alegra ver gente de la tercera edad trabajando y a ellos también los veo contentos.

¿Es necesario también subir la cotización?

Comparada con otros países, nuestra tasa de cotización es baja. Pero hasta ahora no ha sido el principal problema, por cuanto la rentabilidad que han obtenido las AFP ha sido superior a la esperada. El problema de fondo han sido las lagunas previsionales y el aumento en las expectativas de vida. Aunque nunca se sabe, no se espera que se repitan las rentabilidades del pasado. Basta mirar cómo han caído las tasas de interés en el mundo. Por lo tanto, no se puede esperar que las rentabilidades hagan el milagro. Si uno ve que los retornos van a ser menores, debiera ahorrar más. La gente de altos ingresos dispone del ahorro voluntario para aumentar sus ahorros previsionales, pero hay otras personas que no tienen esta posibilidad. Aumentar la tasa de cotización es una posibilidad, pero tiene otros costos, así es que no puede mirarse aisladamente de otras políticas. Es necesario cuidar la economía y cuidar el empleo.

Por Mauricio Rodríguez Kogan
Para ver entrevista: ver aquí

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