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ENTREVISTA EN LA TERCERA A ERIK HAINDL, DIRECTOR DEL INSTITUTO DE ECONOMÍA UGM

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El pasado lunes 20 de diciembre fue publicada en La Tercera una entrevista al economista Erik Haindl.

“Si se llega a un precio del cobre de US$ 5, el dólar podría caer de $ 400”
El economista dice que la situación es crítica para el sector frutícola, que requiere un dólar de $ 591.

“El precio del cobre está disparado”, dice el economista y director del Instituto de Economía de la Universidad Gabriela Mistral, Erik Haindl, para explicar la caída del tipo de cambio en los últimos meses. Preocupado de la situación, el experto advierte un oscuro panorama si la tendencia al alza en el metal rojo continúa, como vaticinan agunos.

El viernes, la divisa estadounidense cerró en $ 472, el valor más bajo desde mayo de 2008. De acuerdo con un estudio realizado por el economista, con este nivel de tipo de cambio sólo sectores como la minería pueden seguir operando con rentabilidades positivas. No obstante, estima que en la agrícultura hay varios rubros amenazados con desaparecer.

Aunque admite que el Banco Central se ha mostrado reacio a intervenir en el mercado, enfatiza que es una medida necesaria.

¿Cuánto más puede caer el tipo de cambio?

Si el precio del cobre llega a US$ 5 la libra, el tipo de cambio podría caer de los $ 400. En el corto plazo, en que tenemos los inventarios del cobre bajando, el cobre seguirá subiendo y el dólar seguirá cayendo. Por lo tanto, corremos el riesgo de poner en peligro nuestro sector exportador. Al final, el único rubro que resiste estos niveles cambiarios es el minero.

¿A qué sectores afecta más un dólar bajo?

Los exportadores de fruta requieren un dólar de $ 591 para operar con la rentabilidad promedio que han tenido en los últimos 25 años (ver tabla). Un dólar en $ 511 es crítico, pues les produce serios problemas de rentabilidad. Eso significa que este será el peor año en el último cuarto de siglo para los exportadores de fruta. Algo similar pasa con lo vinos y los envíos de servicios. La celulosa empieza a tener problemas con un tipo de cambio bajo los $ 400. Con menos de eso nos quedaríamos prácticamente sin exportaciones industriales y nos restarían solo los productos mineros.

El diagnóstico del Central es que a problemas sectoriales, medidas sectoriales ¿qué pasa si no interviene como pide una parte de los economistas?

El Banco Central podría no intervenir y lo que vendría sería la desaparición de algunos sectores. En el minuto que el precio del cobre caiga, vamos a necesitar de esos sectores y ya no los vamos a tener. Si uno estuviera dispuesto a aceptar esta concentración podría no intervenir, y me temo que el Central está en esa posición. Por otro lado, uno podría decir ‘hay niveles en los que estoy poniendo en peligro otros sectores exportadores y en el fondo tengo que tratar de protegerlos’, que es lo que han hecho los peruanos, brasileños, y en varios lugares del mundo. Pero aquí estamos en un esquema extremo en que da lo mismo que desaparezcan sectores si es que no son capaces de sobrevivir.

¿Qué tan eficientes podrían ser este tipo de intervenciones, considerando que las compras realizadas en otros países no han detenido la apreciación de sus monedas?

Hay varios países que han sido extremadamente eficientes. La mayoría de los ejemplos están en el Asia. Los chinos mantienen un tipo de cambio equivalente a que nosotros lo mantuviérmaos entre $ 900 y $ 1.000 por dólar. Con eso han producido un boom de sus exportaciones y lo han mantenido acumulando reservas. No es gratis, pero creo que conviene hacerlo.

Entonces, ¿el Central está atrasado con la intervención?

Tendría que haber intervenido, porque ya varios sectores están complicados. Si esta cosa se exacerba, van a entrar otros sectores a la lista. Además, el Banco Central es el que tiene la mayor cantidad de instrumentos para poder corregir esta situación.

¿Qué otras alternativas existen?

Cambiar el régimen cambiario. Un tipo de cambio dual podría ser una solución, o sea, un sistema de tipo de cambio administrado. Por ejemplo, la gran minería y el cobre podrían vender a $ 300 el dólar e igual ganarían plata, y el resto a $ 600. Ahí se arregla el problema inmediatamente. Pero habría que cambiar el régimen cambiario.

¿Cree que el Banco Central estaría dispuesto a tomar una medida así?

Con estos consejeros, imposible. Por eso digo que intervenir es la opción que les cabe en el switch.

¿Y opciones como controles de capitales?

Creo que esa medida es buena, porque la acumulación de reservas podría tener el problema de que entren muchos capitales. De hecho, Brasil ha estado tomando esas medidas, que son soluciones de emergencia. Todo depende de hasta qué punto uno cree que va a durar la bonanza del cobre. El tipo de medidas que se debiera adoptar no es independiente de la duración que vaya a tener el fenómeno. Si uno cree que va a durar poco, a lo mejor acumular reservas y algún control de capital sería suficiente. Pero si uno cree que va a durar mucho, quizás haya que pensar en otro sistema de régimen cambiario.

Laura Iriarte, Periodista La Tercera.

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