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Instituto de Fomento de la PYME-UGM: Certificación Manual del Almacenero

El Instituto de Fomento de la PYME-UGM presentó el pasado 25 de mayo el Manual del Almacenero en el 6º Encuentro organizado por ALVI, principal cadena de supermercados mayoristas de. Santiago.

A continuación el reportaje realizado por las Ultimas Noticias el pasado 25 de mayo.

Certificación
LISTO EL “MANUAL DEL ALMACENERO”

Miércoles 25 de mayo de 2005
El texto será presentado el día 25 de Mayo durante el encuentro de socios que tendrá lugar en el Edificio Diego Portales.

Durante el encuentro de comerciantes que se llevará a cabo hoy en el centro de convenciones Diego Portales, cada uno de los socios podrá llevarse el “Manual del Almacenero”, elaborado y certificado por el Instituto de Fomento de la Pyme, dependiente de la Universidad Gabriela Mistral, que forma parte de un acuerdo firmado entre Alvi y la casa de estudios superiores, y que consta de tres etapas.

“En el plan de fidelización del cliente, Alvi consideró importante entregarles a sus socios herramientas adicionales, que permanecieran en el tiempo. Así fue como nació este programa especial, cuya primera etapa es la entrega de este Manual”, aclara Carolina Téllez, directora ejecutiva del Instituto de Fomento de la Pyme.

La docente aclara que se plantearon como desafío entregarles a los almaceneros, a través de la capacitación, una forma de mejorar su gestión de compra y de rentabilidad, y de afirmar lazos con los distribuidores.

“Nacen así tres etapas de un proyecto en el cual el Instituto certificará cada uno de los cursos que se dicten para el grupo de almaceneros clientes de Alvi. La universidad reconocerá y acreditará que los cursos contienen los elementos de tipo académico para que la persona que los tome quede realmente capacitada. Desarrollamos cursos que sean capaces de formar a personas que tienen la intuición de hacer negocios. Con lenguaje simple, les permitirá tener herramientas formales para contar con recursos que los ayuden a solucionar problemas específicos”, agrega Carolina Téllez.

Los docentes manifiestan que los almaceneros son diferentes, aunque tienen muchas cosas en común con los supermercados, y ello es lo que los hace valiosos. “Responden a un barrio y el supermercado, a una masa; esa diferencia es la que les agrega valor. El almacenero nunca va a morir y aunque los grandes oferentes cuentan con muchos sistemas para saber cómo compran sus clientes, quien conoce personalmente al comprador, ve su cara, sabe sus problemas, lo que comen sus hijos y a qué hora compra el pan, es el almacenero y ese es su valor agregado”, añade la profesora.

El proyecto consta de tres etapas. La primera consiste en entregar una herramienta que los almaceneros tuvieran a la mano; así fue cómo nació el “Manual del Almacenero”, a cuyo lanzamiento concurrirán hoy los socios del Club del Almacenero, y que contiene lo más básico en términos de administración de un negocio y contabilidad.

Luego viene una serie de cursos que son más prácticos y específicos, en donde se tratarán temas como, por ejemplo: cadenas de frío, manejo de alimentos, distribución en el local, etc.

La tercera etapa contempla desarrollar un programa de capacitación más extenso, que requerirá la presencia del almacenero en la universidad. Serán cursos más formales en términos de tiempo, asignación de clases, pruebas y evaluaciones.

Administración y contabilidad

Una de las encargadas del programa, y a quien le correspondió también la certificación del Manual, es la profesora Carolina Vita, quien entrega su visión desde el punto de vista de la administración.

“Hace 30 años estos almacenes eran simples de administrar, porque tenían poca competencia y crecían a tasas del 20% ó 25%. Hoy existe mayor competencia y su crecimiento es a tasas menores, o simplemente no crecen. Nace así la necesidad de enseñarle cómo administrar, o cómo sacar adelante el negocio, en términos de crear un almacén, perfeccionar el que tiene y hacerlo más exitoso”, explica la docente.

Agrega que “enseñar a administrar a los almaceneros, en un lenguaje muy simple, es decirles cómo planificar, organizar, dirigir y mostrar los negocios. Esto es válido tanto para un almacén chiquito como para una empresa grande. Lo que se hizo en este Manual es acondicionar esta definición básica de administración a la realidad del almacenero. Así, en planificación enseñaremos todo lo que es función de compra. Es decir, saber qué y cuánto comprar, de manera que cuando llegue el cliente encuentre lo que quiere, cuándo lo quiere y al precio que está dispuesto a comprar. En organización se verá todo el merchandising y márketing, es decir, cómo poner un frontis del negocio atractivo o que al ingresar al almacén esté todo ordenado y con el precio a la vista. Finalmente, en dirección les explicaremos todo lo que es servicio al cliente”.

En cuanto a la contabilidad, Carolina Téllez argumenta que esta herramienta permite hacer legal lo que comenzó como un trueque. “Ser una empresa significa constituirse legalmente -pasando por Impuestos Internos-, lo que da origen a toda la parte contable de cómo se sacan las boletas, cómo se llevan las facturas, para qué se paga IVA, qué es el IVA, qué otros impuestos se deben pagar. Todo esto es, a grandes rasgos, la contabilidad, es decir, saber para qué sirve, cómo se debe llevar y cómo legalizar todo el aspecto financiero de un pequeño negocio”.

El lanzamiento del “Manual del Almacenero’’, en la primera etapa del programa, deja más que conformes a los dos estamentos integrantes de la alianza. Para Alvi es un acercamiento más hacia sus clientes y para la universidad será su primera experiencia trabajando con almaceneros. “No los conocíamos como negocio y hemos ido aprendiendo de sus necesidades, que no son diferentes a las que tienen las empresas pequeñas, medianas o grandes, pues hay muchos temas recurrentes”, agrega la directora ejecutiva del Instituto de Fomento de la Pyme.

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