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FANTASIA E IMAGINACIÓN EN LA FILOSOFIA

Imaginación como concepto se le atribuye en una primera instancia a Aristóteles, quien utiliza la palabra fantasía, proveniente del vocablo “Phantasia” (Phantasma). La traducción al latín de esa palabra es precisamente Imaginación. La Phantasia para Aristóteles está unida al “sensus communis”, es decir, las ideas que nos permiten pensar y la imaginación sería una propiedad autónoma del alma que es capaz de crear imágenes y a través de las cuales se pueden experimentar sensaciones.

Para entender plenamente la evolución del concepto de fantasía, es necesario explorar algunas claves acerca de la teoría del conocimiento, las cuales explican cómo los seres humanos crean ideas en sus mentes.

Platón habla del mundo de las ideas, las cuales son vistas por las personas una sola vez y luego son recordadas y reorganizados. Para él la imaginación no puede ser considerada real conocimiento, es sólo una sombra, un reflejo de lo real.

Para Aristóteles el conocimiento se divide en dos estados:

- En un comienzo no hay nada en la mente y todo viene de la experiencia , conocemos a través de los sentidos.

- La comprensión es un estado más profundo, en el cual se asocian ideas, sensaciones y experiencias.

Pero hay cosas que no existen, excepto en la mente, lo que hace a la imaginación un vehículo válido de conocimiento.

El Cristianismo llevó las ideas de Aristóteles a un nivel superior. El libre albedrío y la idea de que cada personas es un ser único suponen que cada persona es un arquitecto de su propia vida. La Iglesia se convierte en la guardiana del conocimiento antiguo. La teología y filosofía de la época medieval y su riqueza de imágenes probaban la hipótesis de que la imaginación constituía el camino para alcanzar a Dios. Hugo San Víctor es uno de los pensadores medievales que cree que la imaginación es esencial. Estudioso de Aristóteles, afirma que la imaginación es la más espiritual de las propiedades del hombre y que es el paso anterior para llegar a lo espiritual.

El sistema educacional comienza con los monasterios y en las escuelas catedralicias, las universidades se convierten en centros autónomos de cultura y conocimiento. La razón se subordina a la fe, la cual comprende cosas que no son evidentes a la razón pura. Este es el motivo por el cual la imaginación prosperó durante la Edad Media.

En los siglos XI, XII y XIII, los relatos fantásticos y las leyendas florecieron. Se crearon diferentes mundos inspirados en Dios, incorporando la tradición celta y germánica. La historia del Rey Arturo y el Santo Grial se cristianiza. El imaginario ofrecido por la Edad Media es excepcional, casi toda la tradición oral se encuentra relacionada a cuentos populares paganos. Esto le permitió a la gente crear historias, entendiendo que la Verdad, que es Dios, la tenían al alcance a la mano.

Ya en el siglo XIV aparecen personajes como Duns Escoto y Guillermo de Ockham, quienes afirman que no se puede conocer a Dios por la razón, sino sólo por la fe. Esta separación entre fe y razón alcanza su punto culmine con la Reforma.

Aparecen los humanistas, quienes se expresan a través de la razón e intentaron recuperar la esencia primaria de Platón del conocimiento. Petrarca comienza con un nuevo sistema de educación en el que el estudio humanista es diferente, pero se realiza al mismo nivel que el estudio divino.

Ya en el siglo XVI, Descartes argumenta que la imaginación no es una parte esencial de la mente. La duda será su herramienta de conocimiento. Él duda de todo, incluso de los sentidos (el origen del punto de vista aristotélico). Las personas comienzan a creer en el poder de la razón y comienza a preguntarse e indagar sobre todo.

Newton Galileo formulan leyes absolutas que establecen cómo funciona el mundo. Dios deja de ser importante y el hombre se eleva como un ser racional. Comienza así a desarrollarse la idea de que la mente debe ser frenada y controlada, ya que de otra manera la ciencia sería imposible. Spinoza insiste en que la mente de ninguna manera podría apoyar la razón y lo excluye de cualquier método para encontrar la verdad.

La filosofía moderna entra en una nueva etapa con los empiristas que valoran los sentidos y la imaginación pasa a ser la manzana de la discordia. Hume considera que la imaginación sirve para reproducir impresiones e ideas, las cuales pueden combinarse de diversas maneras. Esta asociación de ideas presuponen un poder cognitivo fundamental, a través de la experiencia perceptual y el poder de la imaginación.

La posibilidad del conocimiento real desaparece con Hume. Él ve al mundo como un caos de sensaciones y distingue entre las ideas de la memoria y de la imaginación. Para Hume  todas las ideas son imágenes, pensar es imaginar, asignando funciones sin precedentes a la imaginación. Afirma que todos los actos de la mente que no son operaciones lógicas de la razón, son actividades de la imaginación. “El hombre tiene una imaginación natural”Hume desarrolló el concepto de imaginación creativa, se refiere a ella como “genio” y como una facultad mágica del alma.

Kant  dice que Hume  lo despertó de su sueño dogmático. Se da cuenta que la razón no es el super poder que puede alcanzarlo todo. Él también toma los argumentos de Hume  sobre la naturaleza subjetiva del conocimiento, pero afirma que esto sucede porque la mente ya tiene ciertas formas apriori que determinan todo el  conocimiento posible, además de tiempo y espacio en el cual la persona conoce.

Kant ve la imaginación de dos maneras:

- Como productiva: Facultad de representar en el pensamiento un objeto, incluso sin que esté presente.

- Como reproductiva: Al jugar un papel central en la conceptualización (establecer categorías). La imaginación es la intermediaria entre las formas sensibles y las categorías de entendimiento.

Kieran Egan  explica que para Kant  la facultad de la imaginación une nuestra experiencia directa con nuestra razón.

Para muchos autores, las ideas de Kant  fueron las precursoras del movimiento romántico. El poeta Samuel Taylor Coleridge  realizó una distinción sobre imaginación primaria (habilidad de todas las personas de formarse sus propias percepciones del mundo, de acuerdo a sus experiencias) e imaginación secundaria (habilidad artística de crear nuevas formas). Para Coleridge la imaginación es un acto de fe en las capacidades humanas de conocer algo acerca de la verdad. Coleridge Wordsworth  fueron inspirados también por los argumentos de Ignacio de Loyola, ya que para él la imaginación es la facultad que le permite a la persona humana dar significado al mundo y a su vida. Es el camino para llegar a Dios.

Kieran Egan señala en su libro “Imaginación en la enseñanza y el aprendizaje” que los románticos añadieron otra dimensión al concepto de imaginación. Ellos la conectaron con las experiencias de la infancia, relacionado con esa “visión perdida”, con esa pureza, poder de percepción y emoción, propia de la niñez.

Las corrientes positivistas e idealistas aparecen al mismo tiempo. Para los idealistas de la escuela alemana (Schelling, Fichte Hegel) la perfección está en el futuro, no en el presente. Para ellos la imaginación es importante, pues les permite tener una visión de un futuro mejor.

Las variaciones del idealismo se dan a conocer con Nietzsche y Marx, quien desarrolla un idealismo materialista, pues para él la economía lo es todo. La cultural, el arte, la política, la filosofía y la educación están determinadas por el sistema particular económico. En este contexto la imaginación no puede ser libre, sino determinada por esta supraestructura.

Nietzsche también afirma que todo está determinado, pero en este caso por dos fuerzas que se contraponen: la apolínea y la dionisiaca. La imaginación aparece enNietzsche como un poder que da libertad al hombre y la puerta de entrada para convertirse en el “superhombre”.

La corriente positivista está representada por Augusto Comte,  él ve la historia como un desarrollo progresivo. Divide la historia de la humanidad en tres estados diferentes, comparándola con los estados de la vida de un ser humano.

- Infancia: Representada por sociedad teocéntricas, época en la que el hombre cree en as fuerzas naturales, en muchos dioses, para finalmente creer en un solo Dios (Estado Místico).

- Adolescencia: La filosofía es una herramienta poderosa y la razón es la única garantía de progreso (Estado Filosófico).

- Madurez: La sociedad vive la era de las Ciencias (Estado Positivo).

De acuerdo a esta idea, Comte hace una progresión lineal en la cual el hombre es cada vez más feliz. Se trata de una visión que rechaza la fantasía, pues sólo lo que puede ser comprobable científicamente es aceptado.

La historia nos ha demostrado que la ciencia puede crear grandes cosas, pero también grandes desastres y, en esa perspectiva, el progreso lineal termina siendo sólo una ficción.