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HORA DE AVANZAR: CHILE Y COREA A CASI MEDIO SIGLO DE RELACIONES COMERCIALES.

August 4th, 2011

Diario Financiero, 3 de agosto de 2011.
La política de Chile en Asia ha estado centrada  principalmente  en Japón- país con el cual ya tenemos 110 años de relaciones diplomáticas, con China- cumplimos  40 años y  con Corea, con el cual cumpliremos el próximo año  50 años de muy buenos  vínculos.  Con la firma del TLC con este país- que fue el primero  con Asia y el primero para Corea,  el comercio exterior se quintuplicó (está alcanzando los 10.000 millones de dólares). Ahora, Corea tiene  una visión más integral de lo que pudieran ser los lazos recíprocos,  llevándolos más allá de una  vinculación de intercambio comercial en donde ellos tiene mucho que ofrecer  de provecho para  Chile: más cooperación en el desarrollo de  energías renovables, mayor comprensión e intercambio cultural- académico- educacional, investigaciones conjuntas  en Tecnologías de la Información y  su aporte en tecnología para la construcción.

El Presidente Lee de Corea ha estado a punto de visitar nuestro país, pero la dinámica interna coreana  no ha hecho posible esta  visita y además, en Chile,  pareciera que no se ha internalizado su relevancia en términos de lo que es la onceava potencia económica en el mundo, líder en  TI y  con excelentes resultados en  las mediciones de educación. Cómo este país se levantó de la guerra  en las últimas décadas invirtiendo fuertemente en educación para sus habitantes, innovando y   creando productos  cada vez más sofisticados, registrando 7.500 patentes al año,  y llegando a tener un producto interno per cápita  de  unos 27.000 dólares  por año, es algo  a lo que debiéramos prestar mayor atención y aprender de ellos. Corea es un país con una identidad propia dentro del Asia, que ha recibido  las influencias  confucianas desde China, pero también se  ha insertado  con rapidez y audacia en la globalización, abriendo su economía y aumentado su competitividad. En la actualidad, el gobierno coreano  está desarrollando una estrategia de  aumentar la investigación  y desarrollar las energías renovables, reducir la emisión de gases y  fomentar  el desarrollo de las PYMES. Ello, junto con la experiencia educativa- en particular en matemáticas  y en TI, para Chile serían aportes importantes para nuestro desarrollo. No podemos seguir  basando nuestro modelo  casi exclusivamente en la exportación de cobre. Para   ser una potencia alimentaria, para exportar servicios, necesitamos más y mejor educación, más innovación, más creatividad, repensando un modelo de desarrollo futuro que tome en cuenta estas capacidades, aprendiendo de Corea. Los sectores con más oportunidades de negocio en Corea del Sur son precisamente los agroalimentarios (en donde se espera  perfeccionar el TLC), las energías renovables, la logística y la defensa. En el sector alimentario, Chile   produce justamente aquello que Corea requiere: aceite de oliva,  carnes ( exporta  cerdo), vinos ( que  ya se conocen en Corea). La entrada  en vigencia de un TLC  entre Corea del Sur y la UE va a aumentar el comercio entre ambos y posiciona a Corea en un mercado  cuyos productos  compiten con los de Chile. Corea está firmando muchos TLC con varios países y zonas geográficas y aunque Chile fue el primero,  debemos consolidar nuestra posición allí. En este tema,  es necesario conocer los cambios de  estilo de vida  y de hábitos que se  han producido en Corea, por la globalización (interés en  los  teléfonos inteligentes entre los  hombres jóvenes, en autos,  TI, electrónicos, en comida, viajes, vino,  café, todo ello revela un rápido  cambio cultural y de estilos de vida). Queda además  potenciar las inversiones y aún cuando el gobierno de Corea piensa que ha llegado el momento para ello, faltan iniciativas por parte de Chile. Es más, el gobierno coreano ve a Chile como una posible plataforma de servicios  para Asia, pues ellos no tienen mucha experiencia  ni conexión con la región, siendo  Chile para Corea un país con  reglas estables, un modelo en América Latina.

En conclusión, sería altamente beneficiosa una visita del Presidente de Corea Lee Muyn Bak a Chile este año, ad portas de la  celebración de  50 años de buenas relaciones, pero que podrían ser  más profundas y más provechosas para el desarrollo de Chile.

Verónica Neghme Echeverría
Directora Ejecutiva
Instituto de estudios del Pacífico y del Índico
Universidad Gabriela Mistral

LA NUEVA OFENSIVA DE COREA DEL NORTE ESTARÍA OCULTANDO UNA CRISIS INTERNA

June 1st, 2009

Jorge Martínez Busch /Director del Instituto de Estudios del Pacífico y del Índico
Lunes 01 de junio de 2009

¿Está Corea del Norte en Crisis? Esa es la pregunta que debemos hacernos para tratar de interpretar la conducta de Kim Yong Il con sus pruebas nucleares y sus lanzamientos de misiles de corto y largo alcance en los últimos días. Y la pregunta es válida ya que el apoyo de Corea del Sur ha sido clave para paliar en algo el hambre crónica que sufre su población, incluyendo la falta de medicamentos y otros artículos de primera necesidad.
El tema es más importante aún con China, país que le entrega un gran apoyo en importaciones y uno de los pocos clientes que reciben sus exportaciones. Entonces, resulta inexplicable que siendo ambos parte del grupo de los seis países que se han sentado a la mesa de dialogo, salga con una amenaza directa de atacar a Corea del Sur si se pliega a la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación encabezada por EE.UU., país que ha sido fundamental para que la ONU incluya ayuda alimenticia en sus programas de asistencia humanitaria. Siendo un estado totalitario con un fuerte control sobre su población, mantiene la cohesión nacional a costa de inventar enemigos externos como una forma de mantener la preocupación de su pueblo en temas ajenos a la realidad del día a día, ante el enorme desgaste de mantener unas Fuerzas Armadas desproporcionadas en permanente pie de guerra.
Una segunda interpretación es que el ingreso de contrabando y la penetración de la televisión desde canales externos, proceso inevitable a medida que avanza la tecnología, aumenta la información que recibe la población y con ello hacer tambalear el proceso de permanente concientización que emplea el gobierno. Es que “la corrosión de las mentes en base a la realidad”, interpretación que hacen las autoridades del efecto de los medios de comunicación modernos, es inevitable. Esto hace que cada día más personas se cuestionen las mentiras que hacen la televisión estatal sobre el mundo exterior en sus transmisiones internas, haciendo tambalear las verdades del mundo real
Desafío al liderazgo
La situación es muy delicada, ya que es difícil calibrar hasta dónde estos ejercicios son una amenaza real, pero dado el carácter imposible de predecir del gobernante Kim Yong Il y la incertidumbre sobre su verdadero estado de salud, lo más razonable es la actual reacción de EE.UU. y la ONU ante estas pruebas. China y Rusia están tomando medidas especiales en resguardo de sus fronteras. El gobierno más preocupado es el chino, ya que siempre ha existido un flujo de refugiados desde Corea del Norte que, huyendo de las pésimas condiciones de vida, de las persecuciones políticas y de las amenazas a las libertades, cruza la frontera, escondiéndose en los bosques existentes en los límites internacionales entre ambos países. Existen filmaciones clandestinas que muestran cómo viven estos refugiados en cuevas y hoyos en espera del momento propicio para cruzar la línea.
La política exterior representa el reto más fuerte al liderazgo del Presidente Obama. Lo que ya se está sugiriendo, es que podría establecerse una cuarentena similar a la realizada con Cuba en 1963, paso que requerirá la presencia de una fuerza naval internacional que opere en las aguas del Mar de Japón y del Mar Amarillo, siempre que en el Consejo de Seguridad no se ejerza el derecho a veto, especialmente por parte de China, que hasta el momento ha guardado silencio ante las posibles medidas.
Esta cuarentena busca detener la entrega de material para la fabricación de armas de destrucción masiva, lo que significa interceptar a los buques que se aproximen a las aguas territoriales norcoreanas. Dadas la corta distancia entre las costas de Japón y China con Corea del Norte, si se aplica esta medida, los incidentes en aguas internacionales serían pan de cada día. Se establecería así una zona de exclusión del tráfico marítimo difícil de aceptar por los países vecinos, salvo que se unan para ceder parte de sus intereses.
Chile debe seguir con especial atención estos eventos que afectan directamente a Corea del Sur, un estupendo socio comercial y político.

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¿A DÓNDE NOS QUIERE LLEVAR COREA DEL NORTE?

June 1st, 2009

Por Libardo Buitrago / Analista Internacional
Lunes 01 de junio de 2009, 5:00 AM 
Internacional

El ensayo de una bomba de 20 kilotones y las pruebas de misiles han permitido al régimen del aislado país asiático mostrarle los dientes a la comunidad internacional. Pyongyang se sentó literalmente en la Resolución 1718 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que le prohibía desde 2006 practicar ensayos con armamentos, lanzar misiles de corto, mediano y largo alcance y restringir el desarrollo nuclear. Todo eso es letra muerta para Kim Jong-il, el presidente vitalicio que ha puesto en jaque la principal fortaleza que ha exhibido el gobierno de Barack Obama: el diálogo por sobre el uso de la fuerza.
Los coreanos del norte dejaron en un callejón sin salida a la arquitectura multilateral internacional y le quitaron el piso a quienes insistentemente han buscado una salida negociada con este hermético régimen. Desde hace más de tres décadas que Corea del Norte impone los términos de un descarado chantaje, ante la dificultad de Estados Unidos para encontrar un real camino para contener su expansión bélica, que causa escalofríos en Corea del Sur y Japón.

Pese a toda su pobreza, su enclaustramiento y su mínimo contacto con otras naciones, Kim Jong-il ha logrado mantener en suspenso y en la variable del miedo a sus vecinos. El desarrollo de sus misiles, si bien muchos dudan aún de su eficiencia, se está aproximando cada vez a la perfección, de modo de lograr su objetivo estratégico: trasladar el miedo a los ciudadanos de Estados Unidos.
Sin ningún tipo de acatamiento a las resoluciones que se emiten en su contra, Coreal del Norte sigue en un abierto desafío a sabiendas que las alternativas que pueden barajar en su contra son mínimas. Y ahora le quieren tomar el pulso al Presidente Obama, poniendo en duda su política de diálogo con sus adversarios. Tiene muy pocas cartas para jugar, salvo llenarse de paciencia y prudencia; la pregunta que salta es ¿puede usar la fuerza? Y la respuesta es que en tanto Corea del Norte no realice una audaz e inesperada acción militar contra Corea de Sur o Japón, ya no están vigentes los parámetros de ataques preventivos puestos en marcha en la administración de George W. Bush. Esos pilares de atacar a una nación u objetivo que pudiera representar una amenaza a la seguridad de EE.UU. ya no corren. Quizás lo único que se debe tener presente es que se debe evitar que este problema derive en un enfrentamiento regional.
Por lo tanto, hoy Obama sólo puede intentar por la vía de la presión internacional; que sienta Kim Jong-il que si sigue con este escabroso juego pone en riesgo la supervivencia misma de su liderazgo. Para tal efecto, hay dos naciones que pueden ser útiles en esta urgente tarea: China y Rusia. Con ellas debe elaborar seriamente un plan confiable que permita desactivar el riesgo mayor que un incidente lleve a una guerra y, adicionalmente, pensar en una solución final porque el resultado de los últimos años ha sido perverso.
Pasa el tiempo y la tensión escala. Las opciones son inciertas para Obama, ya que salvo lograr la contención, no tiene otra al alcance de sus manos. Más bien lo que puede ocurrir con este cuadro es que su autoridad se vea amenazada por la misma crisis; y ahí está el foco de la acción de su política exterior. En su tiempo fue Sadam Hussein quien jugueteaba con los presidentes de Estados Unidos, ahora es Kim Jong-il. ¿Cómo frenarlo? Una pregunta aún sin respuesta.

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DETENTE COREANO

June 1st, 2009

Por Grace Jaramillo
31 de mayo, 2009

El sistema internacional perdió definitivamente la ruta con Corea del Norte. Y es necesario saber que en este momento, no existe ningún problema para la seguridad internacional que sea más grave que este. Existen razones profundas para la estrategia aparentemente suicida del dictador Kim Jong Il sea un éxito. La primera tiene que ver con la estructura productiva norcoreana: su base productiva depende en exceso de la ayuda internacional y contradictoriamente de uno de sus antagonistas mayores: Corea del Sur. Durante los últimos 10 años, Corea del Sur le ha garantizado a Pyongyang un mercado seguro valorado en al menos  USD 1 800 millones  anuales. Y esto es aún más grave si consideramos que una gran cantidad de empleo para norcoreanos -dada la condición de autarquía en que se desenvuelve ese país- depende de las fábricas de maquila existentes en las líneas de frontera con China y el vecino del sur. Esto no lo dicen las estadísticas oficiales del gobierno de Kim, pero estas áreas grises industriales mantienen con vida a una población cada vez más desnutrida y desmoralizada. Es lógico pensar que en medio de la crisis internacional y la caída de la demanda global, tanto China como Seúl disminuyeron sus ‘inversiones’ en las fábricas de frontera, creando una presión aún mayor sobre el régimen dictatorial.
Esto nos lleva a un segundo punto. El dictador Kim se volvió un adicto a su programa nuclear como herramienta de mantenerse en el poder y de garantizar que su descendencia y sus allegados más fieles sean los que hereden el poder sin problemas. Esto representa una encrucijada para la comunidad internacional, porque si este es el objetivo central, no habrá manera de convencer a Norcorea de abandonar los lanzamientos nucleares. Al aceptar EE.UU. el chantaje de ayuda a cambio de la suspensión del programa, lo único que hizo fue generar un daño moral con el cual ofreció aún más incentivos a Kim para seguir amenazando a sus aliados. Así las cosas, el panorama es  desolador, porque si el Consejo de Seguridad impone sanciones más agudas contra el Régimen, este lo único que hará será lanzar más misiles amenazando directamente las costas japonesas y quién sabe si estadounidenses.
Estamos en un callejón sin salida de tal magnitud que hasta el Gobierno estadounidense está tratando el tema con excesiva cautela, enviando mensajes públicos a Kim de que “no pondrán ni un solo soldado más al sur del Paralelo 38” y pasando la batuta a China para que resuelva el problema. En síntesis, Obama está actuando como el bombero que trata de que el suicida no se lance del Empire State. Nadie asegura que pueda triunfar, pero hará todo lo posible para que esto no suceda. El mundo podría quedarse atónito si espera que solamente el bombero convenza al suicida. Ojalá no estemos ante una situación límite que desate un conflicto regional irreversible.

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DENSIDAD DE GAS DE EFECTO INVERNADERO EN COREA DEL SUR AUMENTA MÁS RÁPIDO QUE EL PROMEDIO MUNDIAL

March 12th, 2009

Seúl, 12 de marzo (Yonhap) — Según el centro supervisión del cambio climático, un organismo bajo de la Administración Meteorológica de Corea del Sur, la densidad promedio anual de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera de la Península Coreana se incrementó registró 391.4ppm en 2008, un aumento de 20.7ppm comparado con 1999.

Mientras que, la densidad promedio anual de CO2 del planeta creció el 17.3ppm a 384.9ppm en el mismo período.

La densidad promedio anual de dióxido de carbono del país fue 3.1ppm mayor que la cifra promedio del planeta en 1999, y fue 8.4ppm, la brecha más grande, mayor que el promedio mundial en 2005, según el centro.

Además, la densidad de metano (CH4) en la atmósfera de Corea del Sur también se ha incrementado anualmente 1.9ppb en los últimos diez años.

En 2007, la densidad promedio anual de CH4 llegó a 1,892ppb, 80ppb mayor que el promedio mundial.

http://spanish.yonhapnews.co.kr/national/2009/03/12/1400000000ASP20090312001400883.HTML

“STAYING ALIVE. WHY NORTH KOREA WILL NOT CHANGE” [TEXTO EN INGLÉS]

May 23rd, 2008

Article published in “Foreign Affairs”, March-April 2008.

“Staying Alive. Why North Korea Will Not Change”, Andrei Lankov.

Fuente: Foreign Affairs, March/April 2008, Vol 87, Number 2

COREA, TREINTA AÑOS DESPUÉS

May 23rd, 2008

El 1º de enero de 1977 partí rumbo a Seúl, República de Corea, a lo que sería mi primer destino diplomático. Debo confesar, que además de saber que había habido una sangrienta guerra a comienzos de los cincuenta, que había significado la partición de su territorio, poco más sabía de ese país. Partimos junto a mi flamante esposa, quien había llorado al conocer nuestro destino, un poco más alentados después de habernos reunido con el entonces Embajador de Corea en Chile quién nos ilustró mayormente acerca de lo que estaba aconteciendo allí y nos regaló unos libros con hermosas fotografías de su país.

Después de haber hecho un aro en Hawai, llegamos al aeropuerto de Kimpo, donde la temperatura marcaba 19ª grados bajo cero. Bastante congelados fuimos llevados en un trayecto de unos 40 minutos a Namsan Village, un par de edificios situados sobre la ladera del cerro Namsan que miraban hacia el río Han en cuyas riberas pantanosas los camiones sacaban ripio y arena, y que el estado coreano asignaba a los extranjeros residentes en Seúl, principalmente diplomáticos, personal militar de EEUU y algunos empresarios.

Quedamos impresionados, además del frío, por el límpido y celeste cielo que cubría la ciudad, por los escasos edificios de altura que existían y por el limitado número de automóviles que circulaban por sus sinuosas calles. Difícil nos resultó la instalación ya que no habían muebles occidentales en el mercado local, tampoco supermercados o tiendas donde comprar artículos de aseo (jabón, desodorantes, pasta de dientes, etc). y alimentos a los que estábamos acostumbrados (pollos, chocolates, embutidos, limones, etc.). Tampoco había, a pesar de que Corea ya era el mayor productor de televisores en colores del mundo, televisión a color y menos en idioma inglés. Lo que si había y en abundancia y barata, era ropa. Lamentablemente no podíamos comerla y nuestra capacidad de almacenamiento era nula.

Después de haber recibido una excelente acogida tanto de parte del Embajador chileno y agregados de defensa, así como de la exigua representación diplomática residente que en ese entonces sólo alcanzaba a alrededor de 30 Embajadas, y de sus habitantes, tuvimos una maravillosa experiencia de vida personal y profesional que duró dos años. Durante ellos, en los que además de haber recibido a nuestra hija mayor, primera chilena nacida en Corea, pudimos apreciar la disciplina, el tesón y la voluntad del pueblo coreano, para por sobre las dificultades naturales, como su alta densidad de población, la escasez de materias primas y sus climas extremos; y las dificultades derivadas de la encrucijada política que vivía tanto en lo interno como con sus vecinos del norte, primara su voluntad de surgir y avanzar con políticas sólidas y estables para mejorar el nivel de vida de su población, así como para alcanzar la paz, tan esquiva para ellos en los últimos siglos.

En el plano bilateral, la embajada chilena reabierta en 1975, contaba con dos diplomáticos, el Embajador y un Segundo Secretario y Cónsul, un agregado naval y uno militar. El intercambio comercial alcanzaba solamente a cerca de 400 mil dólares anuales.

En esos dos años en que tuve el privilegio de servir en Corea, además de ser testigo de los increíblemente rápidos avances en materia urbana y vial, la asignación de grandes recursos a la educación y a la investigación, tuve la oportunidad de explorar y conocer las enormes potencialidades que Corea ofrecía a nuestro país por el alto nivel de insumos que necesitaba para su incipiente industria exportadora, como para satisfacer la creciente demanda de productos que su población , como consecuencia del exponencial mejoramiento de su nivel de vida, tendría en el futuro. En dos años, además de las tradicionales exportaciones de concentrados de cobre, Chile comenzó a exportar a Corea, rollizos de madera, que en ese tiempo, al llegar a Incheon, eran acopiados en todos los sitios eriazos del puerto, que con emoción íbamos a visitar, antes de ser enviados a su destino y procesamiento final. Corea por su parte comenzaba a conocer nuestro mercado y su potencial para ser puerta de entrada para América Latina, y a exportarnos principalmente artículos electrónicos y los primeros automóviles que inicialmente fueron los Hyundai que inundaron nuestras calles de taxis modelo Pony, de los cuales aún vemos algunos circulando.

Treinta años han pasado y la semana pasada, con ocasión de haber presidido la delegación de Chile que participó en la V Reunión del Grupo de Trabajo “Economía y Sociedad” del Foro de Cooperación América Latina- Asia del Este (FOCALAE) que tuvo lugar en Seúl, tuve la oportunidad de visitar nuevamente esa capital.

Esta vez, la temperatura fue mejor, los cielos seguían límpidos y azules, el aeropuerto ya no era Kimpo, era Incheon , uno de los más grandes y modernos del mundo (en unas islas que fueron unidas al continente y al mismo puerto en que desembarcaban nuestras maderas hace treinta años, hoy incorporadas a las modernas ciudades e industria de ese laborioso país). El trayecto no fue a través de sinuosas calles, sino por autopistas de última generación y señalética de grandes dimensiones en Hangul e Inglés. La ciudad había crecido hacia arriba y hacia los costados con grandes y bonitos edificios de armonioso diseño y arquitectura. Los hoteles han proliferado, existen restaurantes para los más exigentes paladares orientales y occidentales, las tiendas y malls, que están a la altura de los mejores del mundo, abundan, y las calles están atiborradas de modernos automóviles. Los edificios para “extranjeros” fueron demolidos, Namsam ahora es un parque ecológico. El río Han tiene sus riberas y aguas limpias y en él navegan embarcaciones turísticas y se practica el ski acuático e incluso se practica la pesca.

En el plano bilateral en el ámbito político destacan hoy las convergencias en materias como la promoción de los valores democráticos; los derechos humanos, el fortalecimiento de mecanismos de cooperación transpacíficos como el APEC, FOCALAE; y PECC, y el reforzamiento e incremento de la cooperación técnica y los flujos de inversión y la no proliferación nuclear

En el marco económico – comercial están lejanos los US$ 400 mil del intercambio comercial en 1977, previéndose que alcanzará este año a más de 5.000 millones de dólares, el doble desde que en abril de 2004 entró en vigencia el Acuerdo de Libre Comercio entre nuestros países, logrado como resultado de las sinergias y convergencias más arriba enunciadas.

En lo principal y por sobre estos increíbles avances materiales, que indudablemente son encomiables y han mejorado sustancialmente la calidad de vida de los coreanos en general, treinta años después se respira en el ambiente un sano orgullo por las metas alcanzadas y un sólido optimismo, principalmente por el futuro promisorio que el país está ofreciendo a las nuevas generaciones de coreanos, que hace treinta años era incierto y más parecía una quimera. La unidad coreana está en el horizonte y con ella surgirán nuevos desafíos que estoy cierto, el pueblo coreano sabrá exitosamente enfrentar, contribuyendo con ello además de su propio bienestar al de toda la región y porque no decirlo al de toda la humanidad.
Patricio Damm Van der Valk
Ministro Consejero
Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile

COREA REUNIFICADA: CHILE DEBE ESTAR PREPARADO PARA SU ENORME POTENCIAL

May 23rd, 2008

El Norte tiene una necesidad urgente de inversiones

La economía de nuestros socios externos esta ligada directamente a sus políticas internas y a su situación internacional. Aunque no se comente, el éxito de nuestros Tratados de Libre Comercio (TLC) depende de la estabilidad de la vida económica, pública y privada de quienes son nuestros clientes. Como nuestros productos pasan a ser parte de las sociedades con quienes tenemos estos tratados, sus destinos están ligados directamente a la seguridad integral de esos mercados.

Este es el caso con Corea del Sur. El incremento espectacular de las exportaciones ocurrido en lo que va del año, no sólo se explica por la seriedad de nuestros exportadores en llegar a un mercado que demanda productos superiores para la calidad de vida que ellos poseen, sino porque también el ambiente de prosperidad que ellos gozan permite satisfacer lujos que de otra manera no serían alcanzables.

Congelada en el tiempo

Pero Corea vive con la espada de Damocles de una confrontación bélica con Corea del Norte, la otra parte de una sociedad dividida artificialmente y en forma anacrónica. El paralelo 38, límite político absolutamente artificial y resabio de la Guerra Fría, separa a un pueblo de gran homogeneidad racial, de similares costumbres pero que tiene a 21 millones de familiares con un pensamiento fundado en las visiones de la década del 50 del siglo pasado.

La sociedad de Corea del Norte tiene una cosmovisión apoyada en la más estricta ortodoxia estalinista de la economía. Y lo que es más grave, sin contacto con el mundo exterior que le permita tener patrones de comparación entre su realidad y las otras.

Visitar Pyongyang es ver una ciudad monumental sin gente. Grandes avenidas, amplias como pistas de aterrizaje, sin automóviles, con tranvías del más clásico diseño soviético y por supuesto sin tiendas ni nada parecido a los supermercados. Y por si fuera poco no hay suficiente electricidad como para tener alumbrado público ni menos para soñar con algo parecido a los avisos luminosos.

En estas condiciones, imaginarse que se ha logrado la unificación de las dos Coreas y que con ello será posible ocupar el mercado del norte, más que una tarea comercial, será una labor de reeducación cultural en torno a la economía de mercado.

Chile ya es parte

Sin duda que a Chile le interesa de sobre manera que esta unificación se logre. De alguna forma ya es parte del proceso de unificación, en donde uno de sus pilares es desactivar el propósito de Corea del Norte de tener armas nucleares que le sirvan para negociar medidas que le permitan hacerse cargo de su propio atraso, mediante una incipiente apertura exterior, paulatina y no traumática. Un proceso en donde se salve la cara del dirigente Kim Yong Il, el “líder querido”, como gusta de llamarse, pero que no debilite su figura. Chile es parte de la organización KEDO, dedicada al desarrollo de la energía en toda la península coreana.

Desactivar los planes de armas nucleares de Corea del Norte traería un proceso de crecimiento económico muy fuerte que incluiría demandas de capitales para, prácticamente, rehacer toda una nueva economía partiendo desde cero.

El espacio económico potencial es muy potente en tres áreas como son la minería, en donde el cobre no es su fuerte pero sí en carbón, hierro, zinc, plomo y manganeso; en la silvicultura, especialmente en las montañas del norte y en todo lo relacionado con la tecnología de la información; la agricultura, severamente golpeada por agotamiento y malos manejos, requiere con urgencia fertilizantes y nuevas tecnologías.

Cuando se conversa con algunas de sus autoridades y saben que somos chilenos, plantean de inmediato trueque de tractores y maquinaria por salitre.

Podrá parecer extraño, pero gracias a la necesidad de tener alguna salida al mundo exterior, el régimen de Kim Il Sung desde los años 50 estableció contactos permanentes con Fidel Castro, lo que se tradujo en una continua corriente de personas de manera que el idioma español es hablado por una gran cantidad de norcoreanos.

Nuevo y gran mercado

La aceptación de las consecuencias geopolíticas que significaría el tener unida a la península coreana requiere dejar de pensar en términos de amenazas y plantearse sus consecuencias en términos de prosperidad en todo el noreste de Asia. La posibilidad de un área de libre comercio entre la Gran Corea, Japón, China y Rusia no debe estimarse un imposible y en ella Chile ya tiene un espacio ganado y otros por ganar.

Lamentablemente pienso que no estamos siguiendo los tratados comerciales con el ritmo de los acontecimientos políticos en las regiones en donde tenemos a nuestros socios comerciales.

Por ahora las posibilidades de una reunificación están casi congeladas, pero sería un grave error de prospectiva no plantearse una estrategia ante un cambio de escenario en esta importante zona del Asia Pacífico.

La conclusión es que ante la acelerada dinámica de crecimiento que vive la región del Asia Pacífico, en los horizontes exportadores debiera aparecer la posibilidad de que nos encontremos, a poco andar, con la gran Corea.

Jorge Martínez Busch
Director Instituto Estudios del Pacífico
Universidad Gabriela Mistral

TLC ENTRE EE.UU. Y COREA DEL SUR TIENE IMPORTANCIA GEOPOLITICA CLAVE

May 23rd, 2008

Pacto contrapesa la creciente influencia China y abre puerta a un acuerdo con Europa Corea del Sur, la onceava economía más importante del mundo con más de 48 millones de habitantes y un PIB per capita de US$ 16.308, acaba de concretar a comienzos de este mes un TLC con Estados Unidos, el que deberá ser ratificado por ambos parlamentos para su entrada en vigor, a partir de 2009. Este acuerdo comercial, el de mayor envergadura que ha suscrito Estados Unidos después del firmado con México y Canadá en 1994, supone que en tres años se suprimirán todos los aranceles comerciales. Estados Unidos es el tercer socio comercial de Corea del Sur y Corea es el séptimo de Estados Unidos. Pese a la oposición del Congreso demócrata en Estados Unidos que sostiene posturas más proteccionistas y las protestas sociales de sectores agrícolas y automotriz en Corea del Sur, este TLC es una demostración de la decidida política de Corea del Sur por consolidar una alianza estratégica en todos los aspectos con la principal potencia mundial, que ejerce una influencia trascendental y en la defensa de la dividida península y, por lo tanto, en las conversaciones para su unificación, junto a China, Rusia, Japón, en momentos que China aumenta su poder económico mundial. Corea del Sur está abriéndose en forma rápida al exterior, consciente de la paralización de la Ronda de Doha en áreas que son claves para impulsar su crecimiento económico, ampliando su red de acuerdos comerciales con Chile, Singapur, los países de la EFTA y Estados Unidos. Negocia con más de 20 países simultáneamente para firmar a lo menos con 15 durante 2007.

Una península unificada
No sólo aspectos de economía interna han impulsado al presidente de Corea en esta política abierta a la globalización; también influye el factor China y la aspiración permanente por reunificar la península. Tanto la política interna como la externa de Corea -conformada por reinados que lograron unificarse durante el período de la Silla- giran en torno al objetivo de llegar a ser una sola Corea, más fuerte. Con este TLC se abren para Corea perspectivas de aumentar su crecimiento económico, colocar sus productos en un mercado relevante como Estados Unidos, incrementar las inversiones con dicha potencia e ir desde una sociedad industrializada y tecnológica a otra de servicios; pero también se refuerzan los lazos de seguridad, en un país preocupado por la amenaza disuasiva que ejerce Corea del Norte y cuyas precarias condiciones económicas no le permiten aún a Seúl intentar en el corto plazo una reunificación sin pagar altos costos económicos, por las enormes disparidades. Además, este TLC abre las condiciones para acelerar un acuerdo similar con la Unión Europea, que traería en la práctica, incluso más beneficios económicos, considerando la complementariedad de su economía con las de los países europeos, interesados en abrir los mercados de servicios financieros, legales y educativos. El TLC Corea-Estados Unidos adelantó las negociaciones con la Unión Europea, pero además serviría de base para que Seúl formule criterios justamente respecto de sectores controvertidos como han sido los textiles, agrícola, automotriz . Un pacto con Europa representa más beneficios económicos para ambas partes que el suscrito con Washington, el que tiene una importancia más estratégico-política.

¿Qué gana Washington?
Para Estados Unidos, este TLC con Corea le permite estrechar alianzas y tener la calidad de relaciones privilegiadas más allá de las ya tradicionales con Japón, demostrando frente a una China en ascenso, que cuenta con dos aliados especiales en Asia. Asimismo podría considerarse un contrapeso al liderazgo que tiene actualmente China en Asean, cuyos países del Sudeste Asiático son más reticentes a la política transpacífica de Washington. Aun cuando Corea del Sur espera negociar un TLC con Asean, la cooperación e influencia de China en esta zona está muy consolidada: en 2002 China firmó un TLC con Asean. La agresiva política comercial de Corea está sirviendo de motor para que Japón esté suscribiendo acuerdos con Chile, Singapur, Malasia, Filipinas, México y Tailandia y negocie otros (Australia es prioritario a las negociaciones Japón-Corea del Sur). En síntesis, la decidida política comercial de Corea del Sur tendría implicancias geopolíticas en Asia y con Estados Unidos y busca la seguridad económica y estratégica de Corea.

Verónica Neghme Echeverría
Sub Directora Instituto Estudios del Pacífico
Universidad Gabriela Mistral

Fuente: Diario Financiero

El Diario financiero, Miércoles 06 de Noviembre de 2002.

TLC ENTRE EE.UU. Y COREA DEL SUR TIENE IMPORTANCIA GEOPOLÍTICA CLAVE

May 23rd, 2008

Pacto contrapesa la creciente influencia China y abre puerta a un acuerdo con Europa

Verónica Neghme Echeverría
Sub Directora Instituto Estudios del Pacífico
Universidad Gabriela Mistral