Subir

José María Buljubasich, “el Tati”

De vuelta a clases… en la UGM

Después de 25 años de carrera el arquero de Universidad Católica decidió dar un vuelco en su vida y optó por el retorno a las aulas estudiantiles en las salas de la Gabriela Mistral.
Tati.JPG
Por Philippe Cartier

La vida del futbolista es corta, después de los 35 años promedio se acaba. Eso lo sabe bien José María Buljubasich quien con 36 ya proyecta su vida cuando deje las canchas, de la mano de sus estudios en la Universidad Gabriela Mistral.

Administración de Organizaciones Deportivas, es una carrera que se dicta en la UGM y que une el amor al deporte con la formación profesional, combinación que sedujo a José María Buljubasich y lo hizo volver a los estudios. Seis semestres de duración y un título universitario de por medio,  son los objetivos a lograr para el arquero de Universidad Católica.

Esta oportunidad de volver a las aulas llegó en el momento preciso para el espigado portero de 1,90 metro de altura. Más cerca del final de su carrera, ya es hora de pensar en lo que viene luego de colgar los guantes. “La vida del futbolista es corta y uno tiene que tener herramientas para poder seguir manteniendo el mismo nivel”, expresa Buljubasich.

El ‘tati’, como le apodan en el mundo del fútbol, supo del curso gracias al lateral de U. Católica Sebastián Miranda, quien también es su compañero en la UGM. “Sebastián me contó que iba a empezar el curso. Yo iba a tomar el diplomado, pero Rodrigo Ovalle me convenció que hiciera el curso completo”.

El guardameta de Católica ya ha tenido lazos con los estudios pues intentó  Derecho y también Ciencias Económicas, pero ambas carreras no fueron de su total gusto. Administración de Organizaciones Deportivas le permite seguir ligado al deporte.

Sin vocación de técnico, la carrera de la UGM le permite realizar varias cosas. “Siempre me ha gustado la administración, además que de esta manera puedo desempeñarme en diferentes áreas, no sólo la deportiva”.

El arquero record y su renacer en el fútbol

José María Buljubasich decidió dejar el fútbol a los 32 años después de una irregular temporada en River Plate, donde fue titular la mayor parte del año. Eso hasta que lo llamaron desde Chile. Fernando Carvallo, técnico de Unión Española, quería contar con él para el pórtico del equipo.

El representante de jugadores, actividad que había decidido seguir luego del fútbol, primero recibió un llamado de Deportes La Serena, pero un cambio a último minuto en las condiciones de su contrato lo hicieron rechazar la opción. “Con lo que me ofrecían no me alcanzaba ni para vivir, pero cómo ya me había decidido a volver me puse a buscar club”.

Manuel Pellegrini, que era su ex técnico en River Plate, le recomendó venir a Unión Española. “Me recomendó venir a unión, hablé con Fernando Carvallo y me preguntaron si quería venir”.

Esta difícil decisión, pues significaba ir a un fútbol de menor categoría que el trasandino, fue mejor de lo esperado. “Fue lo mejor que me pasó. Si me hubiera quedado con el retiro me habría quedado otra imagen del fútbol”, cuenta Buljubasich.

Si bien en lo económico la opción de volver a Chile no era tan seductora, en el aspecto deportivo era positiva. “Yo estaba retirado, por lo que no es un retroceso en mi carrera. Además comencé a disfrutar del fútbol”.

Es su tercer año en nuestro país y este arquero nacido en Argentina, ha logrado destacar como uno de los mejores en su puesto. El semestre pasado obtuvo el premio al mejor arquero de la competencia.

Además sus logros han quedado en la historia, pues defendiendo el arco de Universidad Católica obtuvo el record de imbatibilidad en metas chilenas y con sus 1.352 minutos se colocó como el cuarto arquero en el mundo con mayor tiempo sin recibir un gol

Share Button