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LA VERDAD DE LOS NUEVOS CREDITOS UNIVERSITARIOS

ConferenciaLos créditos estudiantiles han concitado la atención este verano, pero ellos son un problema y un problema político. Para conocerlos y saber que ha ocurrido con el nuevo, tan comentado y publicitado, lo analizaremos en general y la realidad de la nueva oferta.

CRÉDITO SOLIDARIO
El crédito solidario, mal manejado y con peor sistema de cobranza, excluyó a las Universidades Privadas sin razón jurídica para ello. Durante veinticinco años este crédito blando, de tasa bajísima, ha sido patrimonio de las universidades del Consejo de Rectores sin que se haya reparado en el derecho de las Privadas de participar de él. No vale la pena hablar de la cobranza, ni de la vergüenza que profesionales exitosos, no lo hayan pagado, para atender nuevas necesidades y hacerlo extensivo a las Privadas cuyo derecho está pendiente.

NUEVO CREDITO
Este nuevo crédito, como de costumbre, ha sido tratado políticamente y se ha engañado a la opinión pública al hablar del “crédito del Estado”, o “con aval del Estado”, cuando se trata de un crédito con dineros provenientes de la Banca, cuyos avales son : primero, en la etapa más difícil, las Universidades Tradicionales y Privadas, con el noventa por ciento, decreciente y el Estado por la garantía faltante, hasta ser el único aval, pero de profesionales con su ciclo terminado. No se puede hablar entonces de crédito del Estado ya que hoy, cuando se promociona el producto, su responsabilidad es mínima. Sin embargo, se ha vendido la idea, comprada por la sociedad y los medios, donde no se menciona a las Universidades ni a la Banca.

ARANCEL DE REFERENCIA
Este crédito no cubre los aranceles reales de las universidades, sino sólo el “arancel de referencia”. ¿Cómo va a acceder al estudio quien carece de recursos?. Sólo podrá si logra financiar la diferencia, o, si las instituciones pueden o quieren entregarle financiamiento.¿Por qué no se dijo la verdad?. Hoy, después de los problemas del sistema, se dice que el crédito “será por el total del referencial”, y eso significa que se pensaba, otorgarlo en parte del arancel. ¿De qué clase de proyecto crediticio se habla?. ¿Cómo se iba a dar Educación Superior a las personas con menores recursos como ha reiterado la autoridad?

CALIDAD
Se ha pretendido que la “acreditación de la Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado, CNAP” daría garantía de calidad de las universidades. Pues bien, parece que tal deseo está en contradicción con la fórmula de los nuevos créditos.
Cuando una institución garantiza el noventa por ciento de un crédito, no tiene libertad para adoptar medidas de calidad con su alumnado. El incentivo es perverso y afecta al cuidado académico y al rendimiento de las y los alumnos. Es un hecho, que la deserción en el primer año es muy alta. ¿Cómo van actuar las Universidades para evitarla cuando ésta afectará su resultado económico?. Así, no se puede cautelar la calidad de las instituciones”, algunas, “acreditadas por la CNAP con el sólo propósito de participar de este nuevo crédito. Una vez más se ha cometido un gran error, que va a costar caro al sistema de Educación Superior.

LA REALIDAD
Estamos ante un producto diferente al ofrecido por el Gobierno y difundido por los medios. Hay una idea de enmendar para el sistema privado la injusticia del crédito solidario pero, la fórmula es de total riesgo para las instituciones universitarias en el período más difícil, además, el problema de la insuficiencia, de los aranceles de referencia, no tiene adecuada solución.

¿EDUCACIÓN PARA TODOS?
El mensaje del Gobierno dice que toda persona modesta, que carezca de recursos y sea capaz, va a acceder a la Educación Superior. Esto suena bien y es un reconocimiento al rol subsidiario del Estado. Pero, no funciona con el arancel referencial y la falta de apoyo para financiar la diferencia. Se habla de “40.000 créditos”, pero, las condiciones que ha creado el propio Estado, impiden avanzar hacia ese objetivo.

CONCLUSIÓN
Este crédito es un producto mixto, con participación de la Banca, y de las Universidades Tradicionales y Privadas, que comprometen sus estados financieros. El arancel de referencia es un grave problema, y hay que dar apoyo a la carencia de capacidad crediticia. El tema de la calidad debe sincerarse. No existe garantía en la acreditación cuando una institución tiene que defender su situación económica de un eventual descalabro. No se puede insistir en la acreditación de CNAP asociado al crédito, ya que por razones lógicas no puede serlo. Al final, la trampa que se tendió para hacer obligatoria la acreditación a través del artículo transitorio de la Ley de Financiamiento, se vuelve contra sus autores y deja en evidencia una maniobra política, que careció de reflexión y ponderación.

ALICIA ROMO ROMAN

Santiago, Marzo del 2006

Publicado en La Segunda, 2 de Marzo de 2006.

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