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Maximiliano Benavides, alumno de Ingeniería Comercial: Raquetazos de Primera

Benanvides en la UGM

Tras pasos por academias de Argentina, y estar entre los mejores cinco tenistas chilenos en Menores de 18 años, Maximiliano Benavides entró a la UGM dispuesto a ganar el torneo universitario.

Ya a los cinco años, Maximiliano Benavides se paseaba con una raqueta en su mano para todos lados. Y ensayó sus primeros golpes. Cuando tenía diez, pese a su corta edad, comenzó a entrenar con más regularidad.
“Me gustaba mucho. Uno siempre dice que cuando más grande se da cuenta si algún deporte te llena realmente, pero yo lo tenía claro y practicaba muy fuerte. En un comienzo fue un poco complicado compatibilizarlo con el colegio, pero seguí igual”, recuerda.
Sus primeros torneos fueron en la categoría para Menores de 12, y Maximiliano llegó a estar entre los diez mejores. Sus condiciones estaban a la vista, lo que lo llevó a trasladarse a Argentina, para ser parte de la Academia de Alberto Mancini, el conocido ex tenista trasandino.
“Tenía 15 años. Viajé con mi papá, que iba y volvía. Estuve durante dos años y no fue fácil, porque me sentía solo. Sin embargo, sabía que era parte de ser deportista”, agrega.
Después estuvo un año en Chile acumulando puntos y decidió volar a Buenos Aires, para inscribirse en la Academia de Guillermo Vilas, considerado uno de los mejores en la historia del tenis argentino.
“Fue una gran experiencia. Viví solo, pero igual viajaba harto mi familia a verme. Pero, al final, la soledad es tu compañera”, señala.
Todo lo que avanzó y el estar entre los cinco primeros del ranking para Menores de 18, le permitió a Benavides contar con auspicios para ponerle la firma a un proyecto que era su sueño: irse a Europa a jugar.
El problema fue la crisis económica de 2009, que truncó todos sus anhelos. “Estaba listo, pero tuve un problema con una de las empresas, que se bajó, y decidí dejar de jugar, porque no me quedaba otra”, cuenta.
En poco tiempo, debió pensar en una universidad. Y no lo dudó mucho. “Elegí la UGM, porque sabía que era muy buena e importante, con trayectoria. Además, averigüé con mucha gente y todos me dieron excelentes referencias, por su reputación y profesores. Pese a que tenía la posibilidad de entrar a otras, opté por la Mistral y no me arrepiento para nada. Es exigente, pero me gusta. Hay buen ambiente y todo es muy positivo”, afirma Maximiliano, quien cursa 1° de Ingeniería Comercial.
Ahora, espera con ansias que comience el torneo universitario, para ponerse la camiseta de su casa de estudios y seguir cosechando triunfos en la arcilla. “Me encantaría representar a la Universidad: Se que es un campeonato competitivo, que hay un nivel bastante alto, pero llegué para ganarlo. Es mi apuesta”, concluye confiado.

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