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NUEVO SERVICIO DEL CENTRO DE DOCUMENTACIÓN UGM

El Centro de Documentación UGM, CEDOC ofrecerá mensualmente un comentario sobre alguna obra o publicación destacada. Actualmente, en la página del CEDOC se encuentra publicado un breve resumen de la charla dada por el Rvdo. Padre Francesco Petrillo sobre la Encíclica del Papa Benedicto XVI, “Deus Caritas Est”. El cassette con la conferencia completa se encuentra a disposición del público en CEDOC UGM; 2do piso edificio Biblioteca.

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EL COMENTARIO DEL MES

TITULO: DEUS CARITAS EST Primera Encíclica del Papa Benedicto XVI.
Comentario. Padre Francesco Petrillo
Casette.
Nº de pedido: CD 261.51 FRA enc c.o
Duración: 50 minutos aproximadamente.
Disponible en Cedoc, 2 piso Edificio Biblioteca UGM

ConferenciaLa primera Encíclica del Papa Benedicto XVI fue promulgada el 25 de enero de 2006 en ocho idiomas. Versa en un total de 42 párrafos sobre los conceptos de eros (amor sexual), ágape (amor incondicional), logos (la palabra) y su relación con las enseñanzas de Jesús.

El título de la encíclica fue tomado de la traducción latina de la primera epístola de San Juan 4:16 (la Vulgata). Según la traducción de Douay Rheims, el título debiera traducirse “Dios es Caridad en vez de “Dios es Amor”. Sin embargo, la Santa Sede usó la versión hispana de la Nueva Biblia Americana para la Traducción y en ella se lee en 1 Juan 4:16: Dios es Amor.
La primera mitad de la Encíclica es más filosófica, estableciendo y delimitando el significado de la palabra amor; la segunda mitad, basada en un informe preparado por el Consejo Pontificio, es más bien práctica; y considera las actividades caritativas de la Iglesia como una expresión de amor, refiriéndose a su triple responsabilidad: la proclamación de la palabra de Dios (el carisma), la celebración de los sacramentos (la liturgia) y el ejercicio del ministerio de la caridad (la diaconía o el diaconado). El párrafo final está inspirado en la Divina Comedia de Dante Alighieri .

El CEDOC de la UGM ha querido iniciar este primer espacio mensual de ”El Comentario del Mes” con una breve síntesis de la Conferencia que dictara el Padre Francesco Petrillo, Rector General de la Orden de la Madre de Dios el 31 de marzo pasado, para alumnos y profesores de la Universidad, sobre la primera parte de esta encíclica, como una reflexión preparatoria para apreciar el valor de la Cruz, en vísperas de la SEMANA SANTA.

Según el Padre Petrillo, en “Deus Caritas Est” está la síntesis de toda la teología del actual Papa, quien ha dicho que la palabra “amor” lo resume todo. Es un texto con poquísimas notas, que se lee rápido y por lo tanto, facilita captar lo esencial .

La divergencia y el drama humano: “No existe nada que ocupe más espacio que lo desconocido, lo misterioso, lo divergente, ha dicho Juan Pablo II en el texto “la Bodega del Orfebre”. Este es el verdadero drama humano: cómo lograr una unidad. La encíclica entra en este gran drama para que el hombre no viva en la superficie. “Amor” es la palabra más usada, que se encuentra en la superficie; es-afirma el Padre Petrillo- como la Torre de Babel, en donde los hombres no comprendían las divergencias de las diferentes lenguas. Es el Espíritu Santo el que trae una nueva unidad al grupo humano.


El valor de la experiencia: ella nos lleva al descubrimiento de la razón. El Papa nos invita a observar respecto del amor, a ver cómo surge esta realidad a partir del Eros, que tiene en su infinidad y la eternidad un carácter divino, es casi una experiencia religiosa. De ahí la relación entre Eros y divinidad: el Eros como camino hacia un fin es promesa, apertura. El colapso del Eros termina en pornografía porque no permite que la promesa se realice y “el cuerpo se vuelve contra el hombre”. El Eros debe llegar a una meta, con disciplina, asumiendo sus limitaciones.

El Ágape: la meta propuesta. El Ágape es el amor que ha alcanzado su madurez El episodio de Jesús con la samaritana ilustra esto. Jesús entra en comunión con ella y la invita a dejarse amar por El y a amarlo y así se supera el Eros, porque surge la preocupación por el otro, el sacrificio, el preguntarnos quien es el otro y quien soy yo. La espera, el sacrificio, el cariño, el don de la propia vida es un milagro nuevo. El “yo te amo” significa “tú eres vida, no puedes ser objeto”, lo afirmas como sujeto, nunca explotable a tu egoísmo.

La familia: Es el único espacio humano donde el Eros se vuelve Ágape, porque allí se da la gratuidad, la acogida al otro, tal como es la persona. Por eso, el ataque a la familia, empobrece al ser humano. El Eros debe ser integrado al Ágape y para ello, debe ser disciplinado.

La relación Dios – Ágape: en Dios también hay Eros, en la Cruz, la pasión de Cristo es Eros por la criatura amada. Dios se somete a todas las pasiones humanas hasta la traición, al igual como puede serlo un esposo. Podemos decir “hemos vencido” si el Eros alcanza el Ágape. Cristo es el Ágape, amante de la vida que no olvida lo que ha creado. El Papa señala que es Cristo el hombre que ha realizado el Eros en Ágape. En El nosotros hemos visto el amor. El episodio de la Samaritana ilustra esto, al igual que cuando Jesús dice en la cruz “tengo sed”. Afirma el Padre Petrillo que hasta la Cruz es erótica, en el sentido que Jesús está pidiendo entrar en la vida de aquellos que lo están crucificando, para que el amor prevalezca, para que no se acabe.
Finaliza el Padre Petrillo su interesante Conferencia mencionando que el amor debe ser un acontecimiento cuyo ámbito debe ser una nueva experiencia, en donde, parafraseando otro texto juvenil de Juan Pablo II- (“Hermano de nuestro Dios”) si nuestro Eros no está dispuesto a bajar a las profundidades de la tierra, nunca madurará.

La segunda parte de la Encíclica, titulada El ejercicio del amor por parte de la Iglesia como “Comunidad de Amor” parte con la frase de San Agustín. “ Ves la Trinidad si ves el amor”, en donde la actividad de la Iglesia es una expresión de amor que busca el bien integral del ser humano, atiende sus sufrimientos, necesidades, incluso las materiales, que es lo que el Papa denomina “servicio de la caridad”. La Iglesia en cuanto comunidad ha de poner en práctica el amor. Ello precisa de una organización ordenada en: parroquias, órdenes religiosas, fieles laicos y organizaciones independientes. El amor (caritas) es necesario siempre, incluso en las sociedades más justas. La Iglesia anima a las instituciones civiles y favorece una coordinación recíproca, colabora con ellas por un mimo objetivo: el amor al prójimo. En síntesis, Deus Caritas Est es la repuesta más urgente a esta necesidad del hombre: el amor.

Resumen preparado por:
Verónica Neghme Echeverría.
Directora
CEDOC
Abril 2006.

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