Whatsapp Inciar Chat con Whatsapp
Volver atrás

Entrevistamos a Jorge López, el futuro kinesiólogo UGM que es campeón nacional de Brazilian Jiu-Jitsu en Chile

By Noviembre 24, 2017Home Estudiantes

Jorge López: preparador físico, estudiante de Kinesiología UGM desde hace tres años y campeón de Brazilian Jiu-Jitsu en Chile hace ya un tiempo ¿Cómo combina en su vida todas estas actividades? ¿Cuáles son sus experiencias y metas? Entrevistamos a este destacado mistralino que vive y respira deporte y kinesiología en cada momento, cuyo presente es la búsqueda de apoyo para llegar al mundial de Jiu-Jitsu 2018, la disciplina que, para López, “es lo que realmente me apasiona”.

Comencemos por el origen de el deporte que practicas: ¿Por qué las artes marciales?

Por mi personalidad. Me gusta que sea un deporte de contacto, de poder exponer mis conocimientos con un rival, y me gusta que sea un deporte individual, en el que depende sólo de mí poder ganar y enfrentarme a otras personas. Me gusta la adrenalina, que para mí es especial. El dolorcito que te da antes de entrar a una lucha es interesante y te lleva a ir aumentando tus desafíos.

¿Cómo describirías tu evolución en el Jiu-Jitsu? ¿Cuál es la razón para ti de este deporte, cómo se fueron dando las cosas y qué logros obtienes?

Yo practicaba karate y kick-to-kick, deportes de contacto y, sin desmerecer ese tipo de deportes, era predecible y estructurado en una base; en cambio, el brazilian Jiu-Jitsu es lo que algunos llaman como un arte suave y letal, es decir, es el ajedrez de las artes marciales, porque no es predecible cómo vas a responder ante el ataque de un rival. Tienes que ocupar mucha estrategia, por lo que es un deporte agotador, donde no hay golpes, pero sí muchas palancas y asfixia, entonces tienes que estar estratégica y mentalmente preparado para luchar con un rival en un campeonato o en un entrenamiento, porque todo te va llevando a responder de determinada manera según lo que te haga el otro luchador.

¿Cuáles son los principales hitos en tu historia como luchador? ¿Qué es lo más importante que te ha pasado como deportista?

En los primeros años de experiencia, lejos algo muy importante fue haber ganado el campeonato nacional. Coronarme campeón nacional del circuito de Brazilian Jiu-Jitsu acá en Chile, hace unos tres años, fue muy interesante y la satisfacción más grande que puedes tener en este deporte.

Y participarás en un mundial

Esa es mi meta al practicar este deporte y poder llevarlo a cabo de manera profesional. Hace poco competí en una competencia llamada Gran Toki, que fue mi primera competencia a nivel profesional de Brazilian Jiu-Jitsu, en la que me fue muy bien, y me fui probando y dando cuenta de que tenía muchas capacidades para seguir practicando este deporte. Así fue que entonces me propuse llegar al mundial de la disciplina, que se realiza en 3 circuitos, siendo el primero en São Paulo, que es a donde quiero llegar: ese es mi desafío a corto plazo, ya que se realiza en julio de 2018. Ahí quiero apuntar para hacerme reconocido a nivel sudamericano y a nivel nacional como campeón mundial de Brazilian Jiu-Jitsu.

¿De qué depende que puedas llegar a Brasil?

De la economía. Depende mucho de auspiciadores, de alguien que quiera aportar y creer en el equipo, porque no viajo solo, viajo con mi coach, que es Matías Vásquez, mi sensei de la academia a la cual pertenezco, MTTeam. Entonces, depende mucho del apoyo; tengo que tener el apoyo de los pasajes, indumentaria, alimentación, inscripción, hospedaje en Brasil… que tampoco son costos baratos. Las ganas están, el talento está, la preparación también… todo está encaminado para esto, pero falta lo principal, el apoyo económico que acá, en Chile, es difícil, dado que las empresas no creen en los deportistas si no es fútbol.

¿Cómo ves la escena del Jiu-Jitsu en Chile?

La disciplina se practica más menos desde el ‘91, y… ¡la escena ha crecido mucho! Hay muchos eventos, como el Gran Toqui, un evento súper importante. También se hace el campeonato nacional de Jiu-Jitsu, que son 3 circuitos que se hacen durante el año y está el Open de Viña del Mar, que es una competencia a la que vienen participantes de toda sudamérica. Ha crecido mucho la disciplina en Chile, ya que desde 2014 a la fecha ha tenido un auge muy grande; hay cada vez más escuelas y, por ejemplo, las mujeres se están integrando cada vez más por el tema por la defensa personal, ya que es un deporte que puede ayudar a defenderse ante cualquier ataque al que se puedan enfrentar.

Eres deportista y, al mismo tiempo, estudias Kinesiología en UGM ¿Por qué?

Por vocación, para ayudar. Para mí, la kinesiología está en pañales todavía y, como país, podríamos mejorar mucho en lo que es el área preventiva; entregarse a la sociedad en la que vivimos hoy en día, porque hay hartas falencias en los que somos tratantes. Y por eso decidí estudiar esta carrera, porque el deporte está enfocado siempre en grupo etáreo específico, y a veces se deja de lado al adulto mayor, y yo me pregunté cómo podía aportar más o estudiar algo que me otorgara satisfacciones personales, y la respuesta era estudiando kinesiología enfocando mi ayuda en el adulto mayor.

¿Cómo logras armonizar estudio y deporte?

Es difícil, porque no todos te entienden tu pasión, las ganas que tienes. Ya no soy un joven, debo ser responsable (…) gracias a Dios, en mi carrera han podido integrarme, y le doy gracias a la directora de Kinesiología, María Jesús Muñoz, porque he podido obtener un poco más  de “permiso” para asistir a clases cuando tengo torneos; y doy gracias también a todos los profesores que entienden mi pasión. Estoy agradecido de la Universidad, y también de la incorporación que como UGM llevamos a diferentes actividades, como la participación de nuestro staff de Kinesiología en el campeonato de Jiu-Jitsu del 18 de octubre.

Es difícil… porque siendo deportista, trabajador, papá, marido, es difícil, pero tengo una excelente esposa, Joselyn, que le doy las gracias porque es un gran pilar en todo lo que realizo en mi vida, y me apoya en todo, me ayuda. A veces me ausento, y ella está ahí, y bueno, a mis hijos, que les encanta que yo haga este deporte.

¿Y qué es lo que más valoras de la formación que Kinesiología UGM te entrega como estudiante?

Lo que hace UGM, y que yo siento muy notable, es que humaniza. Le otorga al kinesiólogo un ámbito humanista para que sea más de piel, más social con el paciente, porque eso es lo que hace falta, ser más empáticos; pienso que estamos al debe con la empatía para el paciente. Entonces, mi carrera en la Universidad nos inculca a hacer esto por amor, con el corazón… eso es lo que nos da una identidad como carrera de Kinesiología UGM. Estamos teniendo una identidad muy buena, y lo que se está haciendo ahora con la jefatura del área es ir por un muy buen camino como futuros profesionales, lo cual rescato y aprecio, al igual que la gente que nos rodea, ya que quienes nos instruyen día a día realizan un sacrificio constante, y eso se agradece mucho como estudiante.

Por último: Si tuvieses que dar un mensaje para quienes no se imaginan estudiando y haciendo otra actividad principal a la vez, como trabajar, hacer un deporte o tantas otras situaciones a las que nos enfrentamos en la vida… ¿Qué les dirías?

Que se puede, todo es posible. Hay gente que tiene dificultades físicas, parapléjicos, lo que les podría impedir hacer deporte, pero logran medallas de todos modos. ¿Por qué uno que es sano no lo va a poder hacer? Si tenemos tiene todas las virtudes, y las personas más jóvenes toda la energía; (…) tienen que estar dentro de ti las ganas de hacer cosas y, en mi caso,  me apasiona lo que hago, mi familia y mi trabajo. Trata de sacar lo mejor de mí para rendir en todos lados. Hay gente que tiene capacidades distintas y que logran muchos logros en el deporte, y estudian, y trabajan, y por qué no lo va a hacer una persona sana: ¡Querer es poder!