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Nuevo Rector: “Nos la vamos a jugar con todo por la UGM”

By 06/09/2018Noticias Home

Medidas concretas de crecimiento, reducción del déficit y auto sostenimiento, el apoyo incondicional del sostenedor y un nuevo equipo directivo avalan la confianza y optimismo del profesor y ex alumno Hipólito Zañartu que hoy lidera nuestra Casa de Estudios.

Vivimos tiempos difíciles, es algo que no se puede negar ni se debe esconder pero, aunque la pérdida de la acreditación, en una primera instancia, nos ha golpeado duro a todos, lejos de desanimarnos nos ha obligado a reorientar el rumbo con renovadas fuerzas y descubrir nuevos caminos para hacer más eficiente la gestión y retomar nuestro proyecto educativo. No sólo queremos recuperar lo perdido sino que crecer aún más para servir a la sociedad formando personas comprometidos con los demás, que sabemos harán grandes aportes y cambios en el mundo como ha ocurrido en estos 36 años trayectoria formando profesionales con un fuerte sello humanista.

Aquí nadie ha pensado ni un minuto en rendirse; los desafíos son para afrontarlos, no para huír de ellos. Lo he dicho en reuniones, muy buenas, que hemos tenido estos días con los centros de alumnos y lo vuelvo a repetir: Si bien ningún plan puede asegurar el éxito de lo propuesto, ya que pueden influir muchas variables, lo que es clarísimo es que nos la vamos a jugar con todo por la UGM; estamos convencidos de la bondad de nuestro proyecto, del compromiso del sostenedor y que ello es agradable a los ojos de Dios. En esto vamos a dar la vida porque sabemos que contamos con una joya que son nuestros alumnos, profesores y funcionarios los cuales han puesto su confianza en el proyecto, siguen creyendo en nosotros a pesar de las dificultades que les afectan directamente y por eso nos debemos a fuego con ellos.

Estas no son sólo palabras bonitas. Contamos con un nuevo equipo profesional que está dedicando lo mejor de sí, incluso más allá de su tiempo, sacrificando intereses personales, para sacar adelante un plan con medidas concretas de crecimiento, reducción del déficit y auto sostenimiento en el mediano plazo, que serán comunicadas a su debido momento.

Además, el sostenedor, más allá de su obligación establecida por estatuto, ha reiterado su apoyo incondicional a la universidad. Me consta que el sostenedor están haciendo un gran esfuerzo económico para perseverar en la Universidad, pero lo hace porque, al igual que nosotros, cree en el proyecto no obstante las otras obras que sustenta y los recursos limitados que se poseen . Como sociedad de vida apostólica, al sostenedor los mueven los alumnos de esta querida Universidad, para ayudarlos a crecer como profesionales y como personas integrales para que el día de mañana se sientan orgullosos de ser egresados de la UGM.  

En el corto plazo nos hemos propuesto apelar por la pérdida de la acreditación. Con el equipo nuevo que tenemos estamos confiados en que gestionaremos mucho mejor el proceso de lo que se hizo el año pasado, porque-además-hemos aprendido muchas lecciones. Sin embargo, es importante comprender que la Universidad no nace para ser acreditada sino que para ser un proyecto educacional de inspiración católica que busca llevar el evangelio al mundo gracias al quehacer de sus egresados que han sido formados en sólidos principios cristianos y en competentes disciplinas particulares. La acreditación es una consecuencia de la gestión institucional que se realiza y que dependerá de cómo funcionen las instituciones. Las personas colaboramos para dar una mejor fisonomía a la institucionalidad universitaria de acuerdo al perfil que tenga la Universidad.

EL FOCO EN LAS PERSONAS

A largo plazo, tenemos que volver a hacer Universidad desde el punto de vista de ser una institución que forma y cultiva la inteligencia bajo la inspiración católica, ese es para mí el gran desafío. Me gustaría que, el día de mañana, se reconociera a la Universidad Gabriela Mistral como una universidad católica extramuros, no sólo intramuros, principalmente porque los profesionales que salen al mundo, salen para servir bajo una sólida formación humanista, valórica y se sienten orgullosos de ello. De hecho uno de mis grandes sueños es que mis nietos también quieran estudiar aquí.

Lo más importante son las personas, por ello es que nunca hablo de recursos humanos, si no de capital humano, porque la universidad la hacemos nosotros, las personas, profesores, estudiantes, funcionarios. El proyecto educativo, como alma, es uno que pretende educar a personas que aprovechen la formación que se les ha dado para su desarrollo personal. La profesión que uno adopte debe ser un accidente, pero lo esencial debe ser el crecimiento interno experimentado gracias a una sólida formación; eso nos tiene que ayudar como personas.

Los alumnos comprenden que la formación implica disciplina, lo cual agrega un activo y no una dificultad al momento de poder educarse. Siempre nuestros estudiantes deben cumplir su cuota de responsabilidad y eso es lo que necesitamos pedirles más que nunca, que se esfuercen por estudiar dando lo mejor de sí para mostrar al mundo de lo que estamos hechos: Ese sello de calidad humana y profesional debe ser el que nos distinga como UGM. A los funcionarios, a quienes conozco desde que entré, les agradezco y saben que pueden confiar en esta Universidad, pues la hacemos todos.

Noto con profunda alegría que, hoy en día, todos queremos ayudarnos, todos se suman, y estoy agradecido de ello. Yo estoy abierto a cualquier duda que tenga la comunidad para que juntos podamos resolver uno a uno los problemas y dudas que se hayan podido generar y hago un llamado a que no duden en contar conmigo, ya que soy ex alumno y siempre he sido profesor. Si actualmente soy rector, es porque confío en que nuestra Universidad avanza cada vez más.