Click acá para ir directamente al contenido

Director Sebastián Buzeta: “El Centro de Estudios Medievales es una necesidad para los investigadores latinoamericanos”

El director del CEM destacó la importancia del centro y de la Revista Chilena de Estudios Medievales para el desarrollo de la investigación medieval en América Latina.

Jueves 10 de septiembre de 2020

Afiche del Seminario Permanente 2020.

El jueves 27 de agosto inició un nuevo ciclo del Seminario Permanente de Estudios Medievales de la Universidad Gabriela Mistral, con la presentación «La Peste Negra y el Arte Macabro» de la profesora Ana Luisa Haindl.

El Seminario Permanente, que se realiza anualmente desde 2008, es organizado desde 2010 por el Centro de Estudios Medievales, centro dependiente del Instituto de Humanidades, Educación y Cultura de la UGM que tiene como misión el fomento del estudio y la difusión de la cultura medieval con un enfoque multidisciplinar, mediante actividades de docencia, investigación, extensión y vinculación con el medio.

Desde su fundación, el Centro de Estudios Medievales ha sido reconocido como un referente en Chile y Latinoamérica en los estudios medievales, y ha promovido instancias para la difusión del conocimiento medieval como el Seminario Permanente, el Simposio Internacional y la Revista Chilena de Estudios Medievales, esta última creada en 2012. Para conocer más de este centro conversamos con Sebastián Buzeta, su director.

Director Sebastián Buzeta.

¿Cómo surge el Centro de Estudios Medievales?

“El Centro de Estudios Medievales se fundó en la Universidad Gabriela Mistral en 2010, posterior a las primeras versiones del Seminario Permanente que se realizaron en la Universidad de Chile. Es un centro cuya finalidad es dar un espacio para que los medievalistas latinoamericanos, fundamentalmente, puedan desarrollar sus estudios en torno al medioevo”.

¿Cuál es la importancia del Centro de Estudios Medievales hoy en día?

“Los investigadores de esta región del mundo no siempre tienen el mismo impacto que los investigadores europeos. Aún así, hay muchos medievalistas latinoamericanos que son tremendamente reconocidos a nivel mundial. Entonces, la existencia del CEM terminó siendo una necesidad para los investigadores, y esto se ve reflejado en la alta convocatoria que hemos tenido en nuestros seminarios, simposios, cursos de extensión, diplomados, y en nuestra Revista Chilena de Estudios Medievales, que es lo que venimos desarrollando con mayor fuerza en los últimos años”.

Revista Chilena de Estudios Medievales.

¿Qué es la Revista Chilena de Estudios Medievales?

“Es una revista que se funda en 2012 y es semestral, se publica en junio y en diciembre desde su inicio. Tiene ocho años de existencia y ya está indexada en SciELO, que es uno de los mejores catálogos del mundo junto con Scorpus y WoS. Entonces, con la juventud que tiene la revista estamos hablando de una calidad académica altísima, y que ha ido permanentemente creciendo en su nivel. La revista, además, tiene la particularidad que el 5% de los académicos de la propia universidad publican en la revista, y el 95% son extranjeros, principalmente latinoamericanos o europeos”.

¿Cómo se seleccionan las publicaciones de la Revista Chilena de Estudios Medievales?

“Existe una plataforma en la cual los expertos envían sus artículos, ellos se inscriben y allí los depositan. También pueden mandarlos directamente al correo del CEM, y en algunas ocasiones los pueden mandar directamente a mí. Una vez recibidos los artículos comienza el proceso de evaluación, primero por parte de la edición para saber si cumple o no con las políticas básicas de la revista. Por ejemplo, si una persona me habla de otra temática o de un autor que está fuera del periodo medieval, el artículo no pasa a la siguiente fase y yo lo tengo que frenar de inmediato. Si cumple con las políticas de la revista, inmediatamente se va a evaluación «doble ciego», donde lo evalúan dos expertos sin saber los nombres de los autores, y una vez aprobada la evaluación pasa a la última parte, que es el proceso de edición del artículo, donde el autor tiene que ajustarlo a las normas de la revista. Es un proceso lento, todos estos procesos son horas de trabajo, pero el resultado es una revista con amplio reconocimiento en Chile y Latinoamérica en cuanto a estudios medievales”.